Cd. De México, 29 de abril 2020.- La falta de movimiento provocada por el virus ha permitido a estos mamíferos disfrutar de un silencio que nunca habían conocido. Se espera que lo aprovechen para comunicarse más y de manera más compleja entre ellas.
La pandemia causada por el brote de coronavirus, y la subsecuente cuarentena impuesta para controlar la crisis, han interrumpido la vida de todas las personas del mundo.
Si bien los humanos están sufriendo con las consecuencias de esta crisis, el mundo natural ha aprovechado nuestra ausencia.
Ahora, la evidencia de una caída en la contaminación acústica submarina ha llevado a los expertos a predecir que la crisis también puede ser una buena noticia para las ballenas y otros mamíferos marinos.
Finales de abril generalmente marca el comienzo de la temporada de cruceros en el sudeste de Alaska, con los barcos atracando en Vancouver antes de dirigirse hacia el norte. Este año la crisis de salud los ha detenido.
Lo que se sabe sobre las ballenas en el sureste de Alaska es que cuando hace mucho ruido llaman menos, y cuando pasan los barcos llaman menos.

Espero que lo que podamos ver sea una oportunidad para que las ballenas tengan más comunicación entre ellas.
Este virus puede estar interrumpiendo nuestras vidas, pero al mismo tiempo le está regalando tiempo a la naturaleza para recuperarse y a los animales para ser libres y, en el caso de las ballenas, disfrutar de un silencio que hasta ahora desconocían.

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