Estados Unidos, 12 de diciembre.- La Corte Suprema de Texas anuló el lunes el fallo de un tribunal inferior que permitía a Kate Cox, una embarazada de 21 semanas de Dallas, poner fin a su embarazo por razones médicas. La decisión llega después de que los abogados de Cox anunciaron que ella había abandonado el estado en busca de atención médica.
Los abogados del Centro por los Derechos Reproductivos, que representan a Cox, indicaron que recibió ofertas para acceder al aborto en otros lugares, desde Kansas hasta Colorado y Canadá.
La defensa argumentó que Cox y su esposo querían tener al bebé, pero los médicos advirtieron que no era viable y representaba un riesgo para la salud y la fertilidad de la madre.
A pesar de que la mujer había obtenido una victoria inicial con una jueza clasificando su caso como excepción permitida por la estricta ley antiaborto de Texas, el fiscal estatal Ken Paxton apeló a la Corte Suprema de Texas, que suspendió temporalmente la sentencia el viernes y, finalmente, la anuló.
Nancy Northup, directora del Centro por los Derechos Reproductivos, enfatizó que la salud de Cox está en juego y criticó que los jueces y políticos no deberían tomar decisiones sobre la atención médica de las personas embarazadas, ya que no son médicos.
Texas ha implementado leyes antiaborto muy restrictivas, incluida la “Ley de latido del corazón”, que prohíbe el aborto si se detecta actividad cardiaca en el feto, generalmente a las seis semanas de gestación.

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