Puede ser que no tenga relación, pero las encuestas y las acciones de
cualquier tipo de una autoridad cuentan mucho, poco o nada, en los
sondeos que tienen que ver con cuestiones de carácter electoral para
conquistar un sufragio, de las cuales están muy pendientes aquellos
ciudadanos que buscan que su mejoría en general, no se agote.
Ella me puede decir si no, o si, estoy en lo real, y es que por ser una
figura artística de calidad había desaparecido del ambiente, no como
allá por finales de los años 80, cuando convertía en rica la velada
musical para muchos periodistas nocturnos de Ciudad Victoria,
Tamaulipas, quienes gozaban de su voz, de su talento y de un carisma
del cual solo unos pocos pueden presumir.
Y es que a Sarita Vargas, me la presentó el bien recordado periodista,
José Walle Juárez, en céntrico lugar de esta capital, donde deleitó a
propios y extraños con melodías que arrancan lágrimas, porque así era
ella con aquella voz arrulladora y con ese porte que nos obligaba abrir
bien los ojos.
Se que a las cantantes que valen no les place las comparaciones, pero
en el Distrito Federal, en mis tiempos de estudiante, conocí a Yekina
Pavón, una feroz cantante Tabasqueña, que aún se placea por los
escenarios con esa voz que hace delicioso el bolero, los blues, el jazz y el
rock más lento, muy parecida a la de Doña Sarita.
A Yekina, la última vez que la vi fue en la televisión en un programa
musical de un canal cultural que se llamaba “El Tímpano”, y desde acá
levanté las dos manos para aplaudir como se merece, porque su
telendo es obvio.
Ella estuvo aquí en la capital tamaulipeca, en la Plaza Juárez, donde
cantó descalza para los conocedores de la música no comercial, esa que
tanto contiene docenas de palabras diferentes, nada sencillo de
comprender, de esa que a fuerza hace meditar, hace pensar.
Así me pasó aquí con Sarita, mujer bien conservada, atenta y con un
toque en lo musical que despertó al más dormido con ese tono de voz
que escasea en Ciudad Victoria.
Todo esto, viene a colación porque el alcalde de Ciudad Victoria, el
morenista Eduardo Gattas Báez, y su esposa Lucy, le hicieron un
homenaje y un reconocimiento a Sarita Vargas, en la Casa del Arte,
una morada de artistas que bien se ven y mejor se sienten cuando de
ellos se acuerdan las autoridades.
En el mismo escenario, hace días se presentó la Gala Folclorista, un
evento musical en vivo con el talento de grupos de danzantes que
hicieron pedazos la tarima, al son del huapango.
Con relación a Sarita, se le notaba en el rostro la satisfacción que debe
sentir cualquier artista que vio pasar los años, su vida al ritmo de la
música a su gusto, esa que vale, que cala y que hace recordar
románticos momentos.
Sobre Lalo Gattas, que se puede decir, si la trayectoria de Sarita no le
fue ajena, menos aun cuando se nota que sus gustos musicales son
diversos y que hace suyo el pensamiento de una artista que vale, que lo
merece todo.
Tenga o no relación, cabe decir que una acción como esta y muchas
otras más que son del conocimiento público, hacen que la brújula se
deslice hacia arriba en las preferencias de los victorenses, que saben
que Lalo busca la reelección como presidente municipal.
Sobre eso las recientes encuestas hablan solas, ya que Lalo lleva el 32
por ciento, José Braña el 15 y Jorge Tico el 14.
Así o más, por algo será.
Correo electrónico: tecnico.lobo1~gmail.com

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