Este 10 de diciembre, se estuvo conmemorando el Día Internacional de los Derechos Humanos. ¿En qué idioma tendríamos que decirlo, para comprender que no se trata de ninguna moda, sino de una cultura del respeto por parte de todas las autoridades a los derechos fundamentales de la personas por el simple hecho de ser personas?
“The Human Rights” En inglés, servirá si deseamos llevar un caso a la Comisión Interamericana, con sede en Washington, Estados Unidos, donde precisamente el idioma de Shakespeare, es clave para la redacción de la queja o denuncia, una vez cumplimentados varios requisitos tales como haber agotado todas las instancias de derecho interno, dicho en otras palabras, habiendo dado la oportunidad a los órganos de autoridad del país de que se trate, para enmendar tal o cual acto lesivo de garantías individuales.
Así la Comisión Interamericana es instancia internacional, en defensa de nuestros derechos humanos, Órgano que conocemos como la antesala de la Corte, éste a su vez, máximo tribunal de justicia de carácter supranacional, para atender presuntas violaciones de derechos humanos, con respecto a los Estados nacionales (paises). signantes de la Carta de la OEA. México incluido.
Debemos recordar también que los derechos humanos, en nuestro país, atravesaron para bien, un importante cambio de paradigma, a partir de reforma constitucional de 10 de Junio de 2011, mismo que se traduce en especie de “cambio de chip”, porque si antes de la reforma, solo podíamos como mexicanos pugnar en defensa de nuestros derechos esenciales los primeros veintinueve artículos, ahora lo podemos hacer desde toda la constitución y los tratados internacionales. ¿Qué tal?
La verdad de las cosas, es que a pesar de órganos internacionales y reformas, cada vez más gente, no creen en los derechos humanos, porque a opinión generalizada “brillan por su ausencia” en la vida cotidiana de las personas, como sucede en muchos de los rubros por mencionar un ejemplo: el de la salud, con las grandes deficiencias reales que presentan los sistemas públicos: falta de medicamentos, mala calidad en la atención a los usuarios, la sobrepoblación y el colapso del servicio en el acceso al derecho universal que representa la salud de las personas.
Cierto es que el espectro normativo de los derechos humanos, basado en toda la Constitución, a diferencia de antes de la reforma, que solamente nos remitía a los primeros veintinueve artículos, existe una realidad pragmática que todo depende de presupuestos, sin embargo el derecho humano a la salud como cualquier otro, tiene carácter progresivo, es decir para buen entender; procede mejorar, pero no empeorar. Así muchos otros rubros no menos lastimosos para la ciudadanía, que no terminaría de detallar en esta colaboración.
Por ello, quiero preguntar estimados lectores: ¿Qué más sabe usted de éste álgido tema de los derechos humanos, más allá de que desde los 90´s a existe una Comisión Nacional de Derechos Humanos y las respectivas Comisiones estatales, que a lo largo de más de tres décadas, han dejado mucho que desear en la percepción ciudadana, a tenor de las injusticias, así como atropellamientos de los derechos del ciudadano y abusos de poder?
Afortunadamente, esto gradualmente va cambiando y no debemos perder el optimismo, de que la Procuraduría de los Pobres, como se le conoció en sus orígenes al Órgano garante de derechos humanos en nuestro país, creada por cierto por el potosino abogado Ponciano Arriaga en 1847, hoy dispone de otras rutas, porque también existen instancias internacionales, que aunque más difícil, por los costos que implica, pero nunca imposible, por ello, a propósito de la conmemoración del Día de los Derechos Humanos este 10 de diciembre viene a la mente: “HUMAN RIGHTS NOW!” ¿O Usted que opina?

Discussion about this post