Brasil, 8 de diciembre.- Un informe reciente ha revelado una significativa reducción en la deforestación de la Amazonía brasileña, con una caída del 63% en noviembre en comparación con el mismo mes del año anterior. Según los datos proporcionados por el Instituto Brasileño de Investigación Espacial (INPE), la selva amazónica perdió 201,1 kilómetros cuadrados en noviembre de este año, frente a los 554,6 kilómetros cuadrados devastados en noviembre del año pasado.
Los datos del INPE, obtenidos mediante monitoreo por satélite, también indican que la nubosidad ha influido en parte en estos resultados. Este año, un 21,74% de la región no pudo ser observado debido a las nubes, en comparación con el 15,03% del año anterior.
En lo que va de 2023, la deforestación en la Amazonía brasileña ha disminuido casi un 50% en comparación con el mismo período del año anterior.
Este cambio positivo se alinea con los objetivos del gobierno del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, quien asumió el cargo el 1 de enero y se ha comprometido a eliminar la deforestación de la Amazonía para 2030. Durante la Cumbre del Clima COP28 en Dubái, Lula destacó que la reducción en la deforestación ha evitado la emisión de 250 millones de toneladas de carbono a la atmósfera en los primeros diez meses del año.
Brasil se ha comprometido a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero en un 48% para 2025 y en un 53% para 2030, con el objetivo de alcanzar la neutralidad de carbono para 2050. Para lograr esto, el gobierno de Lula ha revitalizado los órganos de vigilancia ambiental, que habían sido debilitados durante la administración de Jair Bolsonaro (2019-2022), quien promovía una explotación sin restricciones de la selva.

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