lunes 9 marzo , 2026 7:04 PM
No Result
View All Result
La Verdad de Tamaulipas
  • Portada
  • Opinión
  • Local
  • Tamaulipas
  • Nacional
  • Mundo
  • Seguridad
  • Deportes
  • Espectáculos
  • Entretenimiento
  • Portada
  • Opinión
  • Local
  • Tamaulipas
  • Nacional
  • Mundo
  • Seguridad
  • Deportes
  • Espectáculos
  • Entretenimiento
No Result
View All Result
La Verdad
No Result
View All Result

Día Mundial del Alzheimer

Por: Dr. Gerardo Flores Sánchez
septiembre 21, 2023
in Opinion
Escuchar nota
0:00
Tu navegador no soporta la síntesis de voz.

La vida humana por más longevidad que se alcance, es efímera. Después de
muchos años dedicados a construir una familia, una empresa, una institución para
dejar un legado y aportar algo a las generaciones más jóvenes, ¿qué queda?
Nada es duradero, porque hasta las obras materiales terminan por convertirse en
ruinas y polvo. Las obras culturales duran un poco más, pero también se extinguen,
se absorben y se diluyen en nuevas culturas.

Los griegos daban todo por la gloria de ser recordados en las crónicas orales o
escritas de sus poemas y epopeyas. Esa era la única forma de relativa inmortalidad.
Pero si ese recuerdo no queda grabado y es reproducido por la descendencia, es
como si no se hubiera existido. Por lo tanto, al final es la memoria, el principal
recurso de nuestra existencia para resistir el paso del tiempo.

Para los humanos la memoria es la capacidad que posee nuestra mente para
codificar, almacenar y, posteriormente evocar, nuestro conocimiento, nuestra visión
del mundo, nuestra historia y vivencias personales.

¿Qué somos si no nos recuerdan o reconocen las personas que amamos y para las
que trabajamos y vivimos? ¿Qué somos, si un día frente al espejo, nosotros mismos
no nos reconocemos y olvidamos nuestra trayectoria de vida?

Si el hombre es un ser social como lo dijo Aristóteles, hace más de dos mil años y un
ser cultural como lo define la antropología, la memoria individual y social es la que
nos hace humanos. Sin memoria no habría sociedad, cultura y persona humana.

No es la memoria de las computadoras, que pueden guardar un poco o un inmenso
volumen de información reciente y remota. Sino la memoria sensorial, motora,
emocional y espiritual, que sostiene la estructura de nuestra personalidad única y
nos da la base para la red social que constituye nuestro entorno familiar y social.

Todo esto y más es lo que deteriora, afecta y destruye la enfermedad de Alzheimer.

Por eso es más que un padecimiento físico es una tragedia existencial de carácter
ontológico. Es decir, de nuestro ser.

Si un caso cercano de Alzheimer nos conmueve y nos aterra, por la impotencia que
genera, ¿qué podremos sentir cuando hoy se trata de una pandemia, que avanza
acompañada de otras demencias? Más de 55 millones de personas en todo el
mundo, viven con demencia, el 80% por Alzheimer, la mayoría de ellas en los países
de medianos ingresos y pobres.

Esta enfermedad ya es la quinta causa de discapacidad y la sexta de muerte. Si las
condiciones y estilo de vida, determinados por el modo en que nuestra sociedad
moderna produce y consume, no cambian, para el 2050, esta cifra se triplicará.

En México se estima que hasta un millón de mexicanos viven con esta enfermedad.
No hay programas específicos, no hay registros nominales, no se sabe como viven,
que necesita y quien cuida a estas personas que en su mayoría son mayores.

Una epidemia más, que espera a ser abordada con políticas públicas, programas e
instituciones específicas que garanticen la prevención, la atención integral y en este
caso, un sistema de cuidadores de largo plazo, que alivie la carga de trabajo que
soportan cientos de miles de cuidadores familiares que generalmente son mujeres.

Hoy 21 de septiembre, Día Mundial de la enfermedad de Alzheimer, es una fecha
propicia para hacer conciencia individual y social, de que ninguno de nosotros,
seamos jóvenes, adultos o adultos mayores, podemos estar ajeno e indiferentes
ante una enfermedad que puede acompañar la vejez, que se incrementa
rápidamente, que todavía es poco entendida en sus causas, para la que
actualmente es incurable.

Quien ha tenido o tiene un familiar con Alzheimer, sabe bien lo que esta enfermedad
significa para nuestras vidas. Seamos solidarios con ellos.

Una forma concreta y personal de pasar de la conciencia a la acción puede ser
tomar la decisión de disminuir nuestro riesgo de padecerla, practicar por lo menos
30 minutos diarios de actividad física, cambiar a una dieta saludable baja en grasa
y azucares, comer frutas, verduras y cereales enteros, así como enriquecer nuestras
redes sociales afectivas en nuestra familia, trabajo, escuela.

Esta estrategia es la que precisamente está implementando la Secretaría de Salud
de Tamaulipas para dar una base preventiva e integral que actué sobre las causas
profundas de la epidemia de enfermedades crónico degenerativas en nuestro
estado, que incluyen al Alzheimer y otras demencias, mediante la capacitación de
su personal de salud para el establecimiento del Proyecto de Medicina de Estilos de
Vida saludable y del Programa de Salud Mental, ambos iniciados en este mes de
septiembre.

Comparte esto:

  • Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
  • Share on X (Se abre en una ventana nueva) X
  • Imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir
  • Share on WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp

Discussion about this post

  • Anunciate
  • Contacto
Info redaccion@laverdad.com.mx

© 2020 La Verdad de Tamaulipas

No Result
View All Result
  • Portada
  • Opinión
  • Local
  • Tamaulipas
  • Nacional
  • Mundo
  • Seguridad
  • Deportes
  • Espectáculos
  • Entretenimiento

© 2020 La Verdad de Tamaulipas

Welcome Back!

Login to your account below

Forgotten Password?

Create New Account!

Fill the forms below to register

All fields are required. Log In

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Log In

Add New Playlist