Durante el periodo del ingeniero Vicente Guerrero Sánchez, quien fue alcalde de
Ocampo, Tamaulipas, en el trienio de 1999-2001, dicho lugar carecía de una
infraestructura urbana, entre muchas cosas que faltaban, era la comunicación, la
cual se reducían a unos cuantos teléfonos domiciliarios.
Dichos artefactos dependían de una caseta telefónica, a donde el usuario tenía que
pedir que lo enlazaran a nivel local o de larga distancia, lo que causaba
contratiempos y una prolongada espera, que dificultaba la comunicación de las
familias de la localidad.
Ante tal situación, la gente vio la necesidad de solicitar teléfonos públicos, en donde
la conexión fuera directa, y en este momento surgió la figura de la Trabajadora
Social Reyna Molina Muñiz (+), quien era regidora panista del R. Ayuntamiento de
Ocampo (1999-2001).
La señora Molina quien era nativa de la cabecera, se dio a la tarea de ir a las oficinas
de Teléfonos de México en Cd. Mante, para requerir la instalación de aparatos
públicos, en la plaza principal de “El Vergel de Tamaulipas”, para lo cual la empresa
puso como requisito, conseguir mil firmas entre los habitantes de la localidad.
Con tal información la mencionada fémina, se entrevistó con Vicente Guerrero
Sánchez, para enterarlo de sus gestiones, logrando, el decidido apoyo del edil
ocampense, por lo que la estimada señora Reyna, puso manos a la obra y a la
mayor brevedad posible, consiguió las firmas que le pedía Telmex.
Habiendo cumplido con tal encargo, la empresa le autorizó la instalación de 4
teléfonos públicos en la zona centro de Ocampo, de este modo, se resolvió en gran
medida los problemas de comunicación, que existieron en las décadas de los
ochentas y noventas en esa comarca.
La diligente dama era muy trabajadora y participativa, que como Regidora siempre
estuvo dispuesta a colaborar, con las distintas dependencias del R. Ayuntamiento,
especialmente con el Sistema Municipal DIF, que dirigió la Trabadora Social Rocío
Puente Estrada.
Algo que le preocupó fue la reforestación de algunas áreas verdes del centro de la
ciudad, poniéndose la meta de sembrar una cadena de ficus, frente a la conocida
escuela secundaria “Benito Juárez” de Ocampo, localizada en la calle Pedro J.
Méndez.
De igual manera, ella plantó una cantidad de ficus en el camellón de la calle San
Juan de Ulúa, mismos que se secaron por falta de mantenimiento y en la actualidad,
allí se han puesto palmitas kerpis, crotos, tulipanes y pasto natural, a lo largo de esa
transitada arteria.
Con la llegada de los dispositivos celulares y de redes sociales a Ocampo, los
teléfonos públicos quedaron descontinuados, sin embargo hay que reconocer la
visión que tuvo la señora Reyna Molina, dado que en su tiempo, fueron muy útiles
para la población de la huasteca Tamaulipeca.
Por lo antes expuesto, tenemos que agradecer su enorme compromiso social y su
gran legado que es un ejemplo a seguir, para las nuevas generaciones de
ocampenses, que le apuestan a esta tierra llena de creencias, de valores y de
oportunidades de desarrollo.
Vayan nuestras felicitaciones especiales para su amada familia de Ocampo y la
región, quienes deben sentirse muy orgullosos de su querida madre, quien puso
muy en alto su vocación de servicio a la comunidad y dejó una gran lección de
perseverancia, de sentido de pertenencia, de sensibilidad y de fe.
En vida la señora Reyna fue esposa del señor Pedro Cedillo Ramírez (+) y madre
de cuatro hijos, Eva María, Isabel Cristina, Reyna Julissa y Pedro. Descanse en paz
la apreciada amiga y familiar, nuestra respetable paisana Reyna Molina Muñiz, una
ocampense de excelencia.
Facebook: olimpobaezcedillo Twitter: @guiadelbien







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