El 12 de febrero del 2011 por la noche, unos cuatro mil asistentes, fuimos testigos
de un acontecimiento único e inolvidable, con la presentación del show “Alegría” del
“Cirque du Soleil”, en la State Farm Arena, de Hidalgo, Texas, cuyo tema está
pensado como una, “oda barroca al poder de la energía, gracia y juventud”.
Con un costo de producción de 3 millones de dólares, comenzó el evento de talla
internacional, en donde se entremezclan la tristeza y la intensidad, en un marco de
iluminación y sonido, que utiliza en su escenografía, “arcos góticos y diseños
angulares estridentes”.
Resalta de verdad, la cadencia y versatilidad, de los personajes burlescos que en
su mayoría portan vestimentas con oscuros tonos celestes, que de acuerdo a
fuentes allegadas al “Circo del Sol”, aseguran, que cada uno de los disfraces,
incluyen más de 200 lentejuelas, chaquiras y cristales, confeccionados a mano.
El éxito de estas caracterizaciones, es la fusión del teatro y de los principios básicos
del circo, y que no contemplan en su programa animales de cualquier especie, por
lo que es demasiado importante para ellos, captar la atención de la concurrencia
con actos seriados y altamente entrenados.
Uno de los atractivos es la música en vivo, que ejecutan excepcionales filarmónicos
de acordeón, batería, contrabajo, guitarras eléctricas, cornetas, trompetas, violín,
saxofón y percusiones, que combinan a la perfección, con la ambientación de la
pista, que es romboidal, retráctil y giratoria.
Francesca Cagnon, “The White Singer” (cantante de blanco), con su potente y
entonada voz, deleitó al auditorio con un ramillete de selectas melodías, tales como
Alegría, Vai Vedrai, Querer, Valsapena y Jeux d’enfants, interpretadas en inglés,
francés y español, bajo la Dirección Artística de Franco Dragone.
Resultaron muy divertidas las intervenciones de los populares payasos, que sin
recurrir a malas palabras, simplemente con su lenguaje corporal, hicieron de las
delicias de la gente, en su generalidad latinos y americanos, afincados en el área
de Mc Allen.
De igual modo hubo malabaristas con antorchas, que formaron un espectáculo de
juego de luces, además de ágiles contorsionistas, que parecían mujeres de goma,
pulsadores, equilibristas y trapecistas, que lograron crispar los nervios, con sus
temerarias y aéreas ejecuciones.
Cabe mencionar, que alrededor del planeta, existen 22 producciones del llamado
“Circus of the Sun”, en su modalidad de itinerantes, residentes y en arena, entre las
que destacan, Saltimbanco, Dralion, Quidam y Alegría, puesta en escena en el
2009, y que ha recorrido a la fecha, Alemania, Austria, Canadá y Estados Unidos.
En los anales del “Cirque”, aparecen Guy Laliberté y Daniel Gauthier, como sus
inventores, quienes en 1984 se asociaron en el corredor cirquístico de Baie-SaintPaul y Quebec, Canadá, para constituir una empresa de entretenimiento, “de artes
circenses y esparcimiento callejero”, con el fin de invocar-provocar-evocar.
Dicha firma “du Soleil” ha crecido excepcionalmente, porque cuenta con cinco mil
empleados, de los cuales 1500 son histriones, provenientes de 40 naciones, que de
manera continua ofrecen galas en América, Europa y Asia, con ingresos al año de
810 millones de dólares y que han sido vistos por 90 millones de espectadores.
El mensaje de esta función es hacer que el mundo, conozca y viva la “alegría”, que
es el motor que revive los corazones, al final el público de pie, ovacionó a los
grandes artistas del “Cirque du Soleil”, que cautivó con su fantasía multicolor,
multirracial y multicultural, como un sueño inacabable e interminable.
Facebook/olimpobaezcedillo Twitter: @guiadelbien

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