CD. VICTORIA, TAMAULIPAS, 21 DE ENERO DE 2023.- Investigadores de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) estudian la cobertura de manglares y pastos marinos que existe en la zona del Golfo de México que corresponde a la entidad, con el propósito de encontrar nuevas alternativas para la protección de esos hábitats.
Al respecto, el investigador de la UAT, Dr. Leonardo Uriel Arellano Méndez, dijo
que los estudios pretenden determinar el estado de la cobertura de manglares y
pastos marinos en Tamaulipas y a su vez proponer esquemas para su protección.
Refirió que en estados como Yucatán han logrado crear programas de
protección mediante espacios naturales que embellecen las playas y contribuyen a la
creación de nuevas actividades turísticas.
Al impartir la conferencia virtual “El carbono azul en Tamaulipas”, el
especialista explicó que la importancia de esas acciones radica en la pérdida de la
cobertura de manglares y pastos marinos.
“En México, se estima, se ha perdido el 35% de la cobertura de manglar y un
50% de pastos marinos. Perder esos ambientes ocasionaría también la pérdida de
muchas especies de peces de interés comercial que habitan en esas zonas. Por
ejemplo: los camarones, parte de su vida está en los pastos marinos; al perderse las
praderas de pastos marinos perdemos todo el camarón”, indicó.
Explicó que esos hábitats, además, son muy importantes para el secuestro de
las emisiones de bióxido de carbono que se generan debido a la actividad del ser
humano.
“Le denominamos carbono azul de costas y océanos, es el carbono que
fotosintetizan las microalgas; resulta que en el mar tenemos una gran cantidad de
microalgas que microsintetizan y secuestran carbono, y ese carbono se encuentra en
todo el océano”, asentó.
“Resulta que por unidad de área más del 50% del carbono orgánico que
emitimos lo secuestra la cobertura oceánica, y del 25% al 30% lo hacen los bosques y
selvas”, acotó.
“Solamente el .5% de la cobertura oceánica pertenece a los ecosistemas
costeros, y ellos secuestran más del 50% de ese carbono orgánico, esa es la
importancia de esos sitios, el problema es que son muy frágiles, y ahí es donde
debemos tener mucho cuidado”, señaló.
Refirió que México es uno de los países que más ha atacado esos ecosistemas,
principalmente las zonas de manglares, para la construcción de hoteles.
“Cuando quitamos los manglares quitamos la biomasa viva, y también
retiramos todo el carbono orgánico secuestrado en esos sedimentos. Si los pastos
marinos los estamos dragando constantemente para quitarlos, liberamos una gran
cantidad de bióxido de carbono”, apuntó.
Añadió que la importancia de los manglares radica en que además de
secuestrar el bióxido de carbono que emite el ser humano, ayudan a evitar la erosión y
la pérdida de los hábitats costeros.
“Los pastos marinos ayudan con el oleaje y a sedimentar, y son los que generan
esos sitios de trasparencia, cuando no hay pastos marinos el agua es turbia”, concluyó.

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