En 1888 el primer Palacio o Casa de Gobierno de Tamaulipas, se ubicaba al norte de
la Plaza Hidalgo. Ese mismo año, el gobernador Alejandro Prieto dispuso la demolición de
varias de sus habitaciones, con el propósito de edificar una fachada que mejorara su estética.
Alrededor de la plaza operaban diversas dependencias, por ejemplo la imprenta de gobierno,
penitenciaría, ayuntamiento, telégrafos nacionales y oficinas de los juzgados locales, entre
otras.
Hacia 1893, el ingeniero Manuel Bosch y Miraflores propietario de la fastuosa
residencia del 17 Hidalgo, propuso su venta a un costo de 25 mil pesos oro nacional para
habilitarla como asiento de los gobernadores de Tamaulipas. Originalmente, aquel inmueble
comprendía sólo una planta, construida entre 1889-1891. Debido a sus amplias dimensiones
y con el propósito de transformarla en palacio y casa de gobierno, Prieto solicitó al Congreso
del Estado su adquisición inmediata. Al realizarse esta operación, la vivienda sustituyó la
antigua sede del poder ejecutivo.
El nuevo edificio de sillar, piedra, lámina y ladrillos se componía de amplias
habitaciones, que fueron destinadas a diversas oficinas. Ahí despacharon Alejandro Prieto,
Guadalupe Mainero, Pedro Argüelles, Juan B. Castelló, Matías Guerra, Antonio Rábago,
Luis Caballero, César López de Lara, Emilio Portes Gil, Juan Rincón, Francisco Castellanos,
Marte R. Gómez, Magdaleno Aguilar, Hugo Pedro González, Raúl Gárate y otros
gobernadores.
Como dato anecdótico, en 1901 al fallecer el gobernador Guadalupe Mainero sus
restos fueron velados en una capilla ardiente, instalada en alguno de los salones del Palacio
de Gobierno. El cadáver permaneció expuesto al público, hasta su traslado al cementerio
del Cero Morelos donde recibió cristiana sepultura, con asistencia de funcionarios,
municipales, estatales y federales; así como comerciantes, hacendados, religiosos y otros
gremios.
Este espacio ahora centenario, terminó por convertirse en uno de los elementos
arquitectónicos de mayor relevancia para los victorenses. Vale decir que durante 1904, el
gobernador Pedro Argüelles, decidió construir la segunda planta para lo cual contrató en
Matamoros varios maestros de obra y albañiles, quienes participaron del proyecto diseñado
por el ingeniero Carlos Argüelles, hijo del gobernador.
Para 1905 las trabajos estaban muy adelantadas, gracias a la asignación de varios
millones de pesos para adquirir materiales, entre ellos 70 mil ladrillos; así como el pago de
albañilería y proveedores. Por ejemplo, adquisición de herrajes para la escalinata y columnas
de acero que sostienen parte de la bóveda catalana de la segunda planta. Al mismo tiempo,
el gobernador dispuso la remodelación del Palacio Legislativo.
Sin embargo, hubo cierto retraso en las obras, debido a la carencia de cemento, fierro
y acero de Monterrey. Dicha demora fue más notable en caballerizas, puertas, ventanas y
escalera principal con barandales construida de hierro forjado, la cual se bifurca en dos
secciones. En 1907 el capitán de ingenieros Carlos Argüelles informó sobre el avance de la
construcción del Mercado o Parián, así como del presupuesto de 116 mil pesos, para ejercer
en los próximos meses. En enero del año mencionado, el gobernador otorgó un
reconocimiento a Manuel García, por salvar de un serio accidente a sus hijos Tila y Alfredo
Argüelles, cuando se desbocó el caballo que tiraba el carruaje mientras los conducía en una
calle de la localidad.
Los Revolucionarios y el nuevo palacio
El general Antonio Rábago, efímero gobernador huertista quien ocupó dicho recinto
a partir de julio de 1913, señala en su informe que en el transcurso del año se recibieron
viguetas de fierro, tragaluz y barandal para la terminación de la galería interior de la Casa
de Gobierno. Aunque ya operaban algunas áreas administrativas en el inmueble,
probablemente la totalidad de palacio se concluyó ese año, según consta en una fotografía
donde aparecen varios prisioneros, durante la Toma de Ciudad Victoria por el ejército de
Venustiano Carranza.
En ese contexto, los constitucionalistas revolucionarios incendiaron y destruyeron
parcialmente las oficinas del ayuntamiento, juzgados y parte de la penitenciaría -8 y 9
Morelos y Matamoros-. Bajo estas circunstancias en 1919 el gobernador Andrés Osuna,
ordenó su reconstrucción con madera de sabino y otros materiales. De acuerdo su informe
de labores, el complejo gubernamental tenía 21 grandes salones y tres zaguanes,
reconstruidos por el ingeniero Atilano Tejeda a un costo de $24,892.95.
Durante ese tiempo, operó en de Palacio de Gobierno una red telefónica que
comunicaba Victoria con el resto de la entidad. Para ello, Osuna dispuso la construcción de
las Oficinas Generales que comprendían cuatro salones, un pasillo doble y dos subterráneos
o sótanos. Derivado de esto, surgió una leyenda en la cual se afirma erróneamente que en el
recinto municipal, se localiza un túnel que comunicaba con otros lugares de la ciudad.
En 1951 luego de la apertura del nuevo palacio, construido por el arquitecto Enrique
L. Canseco durante la gestión del general Raúl Gárate Leglú, las oficinas y empleados del
edificio de la Avenida Francisco I. Madero, se mudaron al inmueble inaugurado cerca de la
Plaza Juárez. La nueva estructura arquitectónica, sustituyó al Teatro Juárez lamentablemente
demolido.
Mientras tanto los empleados, archivos, oficinas y mobiliario de la antigua sede de
los poderes municipales que operaba en el 8 y 9 Morelos, fueron trasladados al sitio donde
actualmente despacha el alcalde de Victoria. Correspondió a Jesús Ramírez ser el primer
presidente municipal en ocupar las oficinas recién estrenadas.
Actualmente el inmueble de dos niveles de arquitectura porfiriana, abarca 3 mil 216
metros cuadrados y poco más de media manzana, suficiente espacio para cubrir las áreas que
comprenden el patio central de banderas, oficinas administrativas, bodega, vitral con el
escudo de armas de Tamaulipas, balcones, oficina del presidente, secretaría de la presidencia,
tesorería, contraloría, archivo, secretaría de bienestar social, sala de cabildo, salón de la fama
deportiva, etc…
A lo largo de su historia, además de alojar oficinas administrativas estatales y
municipales, el edificio ha tenido diversos usos. Por ejemplo, fue residencia de los
gobernadores Alejandro Prieto, Guadalupe Mainero, Antonio Rábago y Andrés Osuna
Hinojosa; además ahí se mantuvo durante varios años la cárcel municipal, la estación de
bomberos, el Colegio Justo Sierra, Gimnasio Fisicoculturista, Dirección de General de
Educación del gobierno del general Luis Caballero y además sirvió de bodega de armas y
cartuchos durante la Revolución Mexicana.
Mural Histórico
Uno de los atractivos del edificio, incluido en el catálogo de patrimonio arquitectónico y
artístico de la ciudad, es un llamativo mural de 126 m2 concluido en abril de 1988, durante
la presidencia del licenciado Tito Reséndez Treviño. Se trata de una pintura acrílica plasmada
por los artistas José Rosales C., Manuel González Isás, Rodríguez, R.F. Rocha y José Luis
Díaz. El contenido pictórico representa diversas épocas históricas de nuestra entidad,
episodios y personajes gloriosos como Pedro José Méndez, Alberto Carrera Torres, Emilio
Portes Gil, Amalia González Caballero y otros.
Lo mismo muestra imágenes de acontecimientos relevantes de Tamaulipas en tiempos
de guerra, invasiones e intervenciones. Se resalta la presencia de guerrilleros, políticos,
estadistas, gobernadores y héroes anónimos; hasta llegar a finales del siglo XX. Igual
consigna una muestra regional de figuras representativas de la danza, música, teatro y otros
entretenimientos artísticos comunitarios. Vale decir que el mural fue restaurado en 1999 por
los artistas victorenses, Quinniin Gallardo y Manolo Roca.
El Municipio Libre/junio/1888; La Voz de México/3/15/1893; La Patria/08/17/1901;
El Tiempo/2/17/1905; Página Electrónica del Municipio de Victoria/Oficina de la Crónica.

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