Llegó a su fin un gobierno caracterizado por el abuso de poder, el irrespeto a las leyes,
fundado en la doctrina impuesta por el neoliberalismo que no es más que una idea
imperialista de gobernar mediante el saqueo, muchos políticos de este siglo entienden
de este sistema porque es como nacieron a la vida pública.
Es un sistema de la rapiña y el apropiamiento del bien ajeno, es el robo de la energía
contenida en los bienes creados lícitamente por una sociedad organizada, el
apoderamiento de lo ajeno a través de la violencia jurídica, física, emocionalmente
fundada en el terror y la muerte.
Los gobernantes peleaban los puestos con la idea de hacerse millonarios por las
prebendas, influencias y comisiones por otorgamiento de obras, este sexenio que
culminó, se caracterizó por no importarle el desarrollo económico y social de
Tamaulipas, no quedó ni una obra de gran calado que pueda presumirse para la
posteridad.
Se perdieron infinidad de recursos autorizado por ineptitud y valemadrismo, hubo
subejercicios presupuestales tan risibles como los 1,500 millones que les dejó Egidio
Torre para iniciar el sexenio por no saber cómo bajarlos porque corrieron en su
soberbia a los que sabían, o las 2,000 plazas de salud que se perdieron iniciando el
sexenio por no llevar una transición ordenada.
Antaño se cobraba un diezmo por otorgar obras, era la corrupción de los años 80s. se
adjudicaba el gobierno los indirectos de obra 7% y 3% de estudios y proyectos, porque
el gobierno del estado ponía el personal para ello. Ello era corrupción, pero de
principiantes, había supervisión del gobierno federal, donde la estructura financiera
incluía a la federación.
Pero ahora se llegó al extremo de cobrar el 50% de la obra pública, algo inusitado, porque
las obras que se hacían para una pavimentación hidráulica, incluían solo riego de sello y
en la primera lluvia la calle estaba peor. ¡pero eso sí!, era mejor programar obras,
licitarlas, no hacerlas y justificarlas con factureras, esa es la moda, la perversión a su
máxima expresión, el robo descarado al pueblo de sus impuestos.
Que decir de instituciones nobles como las educativas pervertidas hasta la medula,
usufructuando sus finanzas afectando a los maestros y al alumnado, el IPSSET afectado
en su fondo de jubilación tomado para gasto corriente, poniendo en peligro las
jubilaciones de los trabajadores sindicalizados del gobierno de Tamaulipas.
Pero en fin es asunto de instituciones fiscalizadoras que sabrán hacer su encomienda y
fincar responsabilidades tal y como lo dijo el gobernador Américo Villarreal Anaya en l
ceremonia de su asunción.
Realmente su discurso fue alentador, refleja una visión de la problemática que atraviesa
nuestra entidad, los proyectos que plantea para fomentar el campo, con planta
procesadoras de alimentos, forrajeras y la terminación del tramo carretero de la entrada
a Tamaulipas por el abandono de Mainero en materia carretera.
Da pena ajena observar el puente/libramiento que intentó una alcaldesa de buena fe,
que ni Egidio ni CDV quisieron continuar, bien por Américo, el otro tramo que conectará
a Tamaulipas con SLP ya es hora que lo concluyan, viene desde Cavazos Lerma.
Lo más encomiable fue el ofrecer dialogo y llamar a la concordia a los 43 gobernantes
municipales para ser uno sólo y no existan distingos de partido, todos gobiernan a
ciudadanos de Tamaulipas, lo mismo con los trabajadores llamándolos como lo más
valioso con que cuenta la entidad y que les dotará de los elementos necesarios para
hacer su labor.
El llamado a eliminar la corrupción y donde habrá cero tolerancias en su gobierno,
retumbó y se oyó lejos. No deja de sorprender observar a varios presidenciables entre
los que se encontraban Marcelo Luis Ebrard Cassaubón, Claudia Sheinbaum Pardo y el
propio secretario de gobernación Adán Augusto López Hernández.
Varios gobernadores estuvieron presentes, por nuevo Laredo estuvimos representados
por nuestra primera autoridad municipal la presidenta Carmen Lilia Canturosas Villarreal
y muchos funcionarios de su cabildo. No puedo pasar por alto a la nueva luminaria
neolaredense, la secretaria de Economía Tamaulipeca Ninfa Cantú de Andar que dará
mucho de qué hablar por su trabajo en muchos proyectos tirados en la entidad y
especialmente en Nuevo Laredo y le tocará concluir como la Dir. Gral. De Aduanas.
El excelente Traumatólogo Dr. Vicente Joel Hernández Navarro estará al frente del sector
salud, por lo que es una garantía para sacar avante esa dependencia tan ineficiente por
la carencia de medicamentos e insumos para la salud.
El prevé hacer fuerzas entre federación, estado y municipios para subsanar esta
anomalía, como él lo dijo; “se cuenta con personal de excelencia e inteligencia, falta el
recurso monetario y el ordenamiento laboral que permita a todos los trabajadores contar
con seguridad social”.
La esperanza en un Tamaulipas de Voluntad y Trabajo nos alcanzó.

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