Muy socorridas las frases, apodos y palabras populares que la historia oral registra
en los pueblos y ciudades de México. En ellas se revela el ingenio, códigos de
entendimiento, apodos, orgullo regional, carácter, relajo y creatividad lingüística del ser
humano. En este sentido, la mayoría de los dichos, encuadran dentro de los elementos de
identidad de las comunidades y vida cotidiana.
En el lenguaje o léxico de los victorenses existe una buena dosis de ingenio, humor
involuntario y picardía sin ofender. La sabiduría en el habla popular y usos del lenguaje para
cada ocasión, es un producto y herencia multifactorial donde participan los ancestros,
corrientes migratorias, poetas vernáculos, periodistas y personajes de características
naturales para crear albures, imponer apodos, inventar historias, hacer chascarrillos y
burlarse de la vida.
Muchos de ellos permanecen en la memoria y se les recuerda en reuniones de
bohemia y convivencia. Por ejemplo Santiago Peña, quien después de perder
accidentalmente un ojo, afirmaba que “para lo que hay que ver en Ciudad Victoria, con un
ojo era suficiente”. Cuando Vicente Gil Acuña El Guayulón, se enteró que su padre mandó
pintar el anuncio: “Se vende esta casa por problemas familiares”, inmediatamente agregó
la frase de la canción de moda: “Te vendes, quién pudiera comprarte.”
Arnulfo Martínez El Nivel, poeta popular tamaulipeco de altos vuelos, escribía versos
sobre el desempeño de políticos, empresarios y personajes de la ciudad. Es célebre el
epigrama que dedicó a un turista gringo, sorprendido por la policía mientras orinaba en la
Plaza de los Héroes. Por tal motivo, el juez calificador fijó una multa: “Ordena la
presidencia,/que por tamaña indecencia,/se le castigue el bolsillo./Más si no puede
pagar,/que se le mande tapar,/a cal y canto el fundillo.”
Para los forasteros en Tamaulipas es obligatorio aprender, entender, aplicar y
conocer el significado del habla regional. En Reynosa los habitantes fronterizos, sugieran en
tono humorístico: “Lo mejor de Reynosa está en Mc Allen.” Aunque los más antiguos,
recuerdan uno de los comercios más célebres que anunciaba: “Lo que en Reynosa busca,
Casa Isassi lo tiene.”
Victoria tiene muchas frases que enriquecen las expresiones relacionadas con la
burla, risa, guasa, choteo, ironía, chistes y otros apartados. En el léxico de sus habitantes
destaca una colección de frases, apodos y sentencias que han sobrevivido gracias a las
generaciones nacidas a partir de los cuarenta del siglo pasado. Son una muestra no sólo del
habla de los capitalinos, sino también registran personajes, costumbres y escenarios de
convivencia.
“A Dios le debo la vida y a Juan Medina la ropa”. Hermanos Juan y Fidencio Medina,
originarios de Cruillas, propietarios de La Económica, próspero negocio de ropa y línea
blanca, donde amasaron buena fortuna. Vendían fiado con el sistema de pago semanario,
a través de tarjetas donde anotaban los abonos.
¡Aquí no es cine de corrientes! Expresión de Alfredo Garza, administrador del Cine Rex
cuando algún espectador, escupía, tiraba basura o se comportaba grosero. Entonces les
regresaba el dinero del boleto y echaba a la calle. (Armando Patiño Loya).
“Afloje la nalga”. Expresión de Pepe El Enfermero, quien durante varios años se dedicó aplicar
inyecciones y sueros a enfermos de familias pudientes de la localidad. (Gerardo Campos).
“Arreglado Matamoros”. Significaba que los agentes aduanales de la garita del kilómetro 22
habían recibido soborno y el tránsito estaba libre para contrabandistas, quienes tenían un
código, salvo conducto o contraseña.
“Calabaza caliente, pedo de repente. Calabaza fría, pedo todo el día”. Comunicada por Lupe
Castillo al profesor José Hernández Medina, vecino de la Colonia Mainero. Se atribuye a
Doña Esther del mismo barrio.
¡Cañonazos del Cine Alameda! Frase atribuida a don Pedro Montemayor Charles
administrador del Cine Rex. Se hizo célebre cuando proyectaban películas
norteamericanas: Quo Vadis, Lo Que el Viento se Llevó, Sansón y Dalila, Ben Hur, Las Minas
del Rey Salomón y otras.
“En Ciudad Victoria las flautas son de harina”. Frase gastronómica sobre las tortillas de harina
de regular tamaño, enrolladas a la manera de una flauta. Se rellenan de diferentes guisos:
chicharrón, carne deshebrada, asado de puerco, puerco en salsa verde y machacado. El
platillo fue elaborado a finales de los cincuenta de siglo pasado por la señora Rosita Charles,
propietaria del Café El Nacional.
“Quien toma agua de La Peñita, se queda a vivir en Victoria”. Se refiere a un balneario o
venero de agua del Río San Marcos en uno de las cañones de la Sierra Madre Oriental. El
adagio cobró fuerza porque muchos estudiantes y profesionistas forasteros, se radicaron
en Victoria por motivos laborales y matrimonio. En 1929 existía la marca de refrescos La
Peñita.
“Salvador Morraz, o tocas o te vas.” Frase anónima sobre el director de la Banda de Música
del Estado durante los años cuarenta del siglo pasado.
“Sigue Chon con calentura”. Hace referencia a personas tercas, insistentes que persisten en
imponer sus ideas y conductas. (Baldomero Zurita).
“Ciudad Victoria, ciudad amable”. Acuñada por el locutor Carlos Adrián Avilés en su programa
Alegría Matinal, transmitido durante más de 30 años en la radiodifusora XEGW.
¿Cómo la ves Andrés? Frase deportiva sobre al locutor radiofónico Andrés García
González, cuando jugaban fútbol los equipos Cuerudos y Correcaminos.
“Con un ojo llora y con otro ve”. Utilizada por la periodista de sociales Cochichi-Cuchichua
del semanario Nueva Era. (diciembre/1948).
¡Échale ganas! Expresión motivacional de Arnulfo La Güera Mata Huerta, cronista deportivo
emérito de Victoria.
“El amigo de los amigos”. Don Tomás Sánchez notable mutualista, colocó esta frase en la
defensa de su camioneta. En 1951 fue uno de los primeros en utilizar la historieta y
caricatura en anuncios publicitarios de los periódicos Noticias y Tribuna. El mismo rotulista
pintó la frase en inglés: The Friend of the Friends.
“El asunto está en Victoria”. Muletilla para indicar que los asuntos políticos, trámites o
papeleo burocrático se encontraba en cierta oficina o dependencia de gobierno en la capital
tamaulipeca.
¿Qué pasó? Apodo de Cruz Valadez, cocinero y cantante, quien inició su negocio de tacos
de papa y carne molida en un carretón cerca del estadio Marte R. Gómez. La frase nació
cuando un estudiante de veterinaria que transitaba por su negocio gritaba: ¿Qué Passoo?…
se popularizó cuando alguien respondía en son de broma: Arou Nou.
“Unos lloran con un ojo, y otros lloran con los dos”. (Alejandro Rosales Lugo, pintor y poeta.)
¿Vas pa’l Chorrito? Referente a las personas que acumulan comida “para llevar” en viandas
o utensilios de plástico. Preferentemente grandes porciones de guisos y tortillas. Se trata
de peregrinos que preparan “lonche” o itacate cuando acuden al santuario de la Virgen de
Guadalupe en El Chorrito.
“Ya está la calabaza”.– Que el trámite de algún asunto está arreglado. Se aplica para acordar
el inicio o diligencia de manera afirmativa. Te invito una cerveza. -Ya está la calabaza-.
“Tengo diez años de gachupín y sesenta de estar en América”. Sergio Braña, fabricante de
máquinas desfibradoras en Victoria. En respuesta cuando alguien le decía que no era
victorense sino español.
“Yo no le deseo mal a nadie, pero quiero que mi negocio prospere”. Felipe Arredondo,
propietario de Funerales Arredondo.
“Victoria, donde todo se sabe”. Obispo Ignacio Montes de Oca. Carta a su padre en 1871.
“Quise por precaución disimular el día de mi partida; pero fue imposible en un pequeño lugar
como Victoria, donde todo se sabe.”
“Victoria la ciudad de las cotorras.” Se relaciona con la enorme cantidad de loros que
sobrevolaban los árboles del Paseo Méndez, plazas públicas y Sierra Madre. También aludía
a las mujeres victorenses, quienes permanecían solteras toda su vida.
“Chochas”. Flores de palma pita o barreta, propias de la cocina local. Los pétalos se pueden
preparar individualmente o con huevo, salsa y chorizo. Era uno de los platillos preferidos
del gobernador Magdaleno Aguilar.
“Pregunte a quien hemos servido, cómo sabemos servir”. Anuncio publicitario de Funerales
Arredondo S.A. Gerente Leoncio Calderón/Matamoros y 8/periódico El Heraldo de
Victoria/1952

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