LO CLARO. La reciente legitimación del nuevo documento donde se patentiza
la relación laboral, al ser firmado el contrato colectivo de trabajo entre la base
sindical de personal que atiende las necesidades de funcionalidad de la
Universidad Autónoma de Tamaulipas, es significativo.
Derivado de ese cordial trato humano entre empleados y empleadores, ha
trascurrido con la mejor de las normalidades el periodo crítico que trastocó el
desarrollo mundial, derivado de la pandemia COVID-19.
El alumnado y la consecuente entrega a la sociedad de nuevos egresados, son
el resultado de buenas administraciones y el clima adecuado dentro de la
autonomía universitaria para el desarrollo del plantel educativo y los que en el
futuro inmediato, serán los nuevos profesionistas del mercado laboral
tamaulipeco y más allá de sus fronteras.
LO CLAROSCURO. Sí… y no.
Sí, es bueno el mover el árbol de la burocracia anquilosada. Los cambios a que
se somete la administración pública dan nuevos dinamismos a la misma, que
buscan restablecer la confianza de la sociedad en sus gobernantes.
Pero existen límites y limitantes.
La propuesta del ejecutivo en el sentido de adelgazar los gastos para realizar
elecciones, es un punto que debería observar un ‘cedazo fino’ a los alcances
que se pretenden para transformar al Instituto Nacional Electoral INE.
La medida a análisis que se envió, incluye alcances que la sociedad entera
hemos pedido por años y que efectivamente perjudica proporcionalmente a los
partidos políticos.
La sociedad los celebramos.
Desaparecer 200 diputados de los 500 que integran la Cámara; 32 senadores;
hasta 9 regidurías que son negociadas en cada ayuntamiento del país,
financiamiento púbico a partidos para sus campañas de elección; reducción de
tiempos en radio y televisión y el llevado y traído voto electrónico, son acciones
que le vendrían en ahorros sustantivos de no menos de 24 mil millones de
pesos anuales al erario público.
El presupuesto acercado al de cualquier estado de tamaño mediano. Como
Zacatecas (33,700 en 2021), Sinaloa (56,000 en 2021) o Hidalgo (50,848
mismo año).
El INE operaba hasta el 2021 con esos 24 mil mdp y su baja sustancial para
2022 le coloca en apenas los 19 mil mdp. Por año.
La idea de hacer más delgado el gasto burocrático electoral, llevaría a repensar
en la estrategia que muchos países aplican en el sentido de sólo habilitar el
organismo eleccionario en tiempos de sufragar el voto de nueva cuenta.
Es decir; si los ayuntamientos tienen vigencia de tres años, al término de su
temporalidad debería convocarse a la participación electoral e instalarse el
órgano electoral.
Tiene sentido. Y gran ahorro.
Pero… ¿Por qué solo el INE?
Vamos a olimpiadas cada cuatro años, donde la CONADE brilla por su
ausencia; la temporada citrícola lleva ciclos, ¿cuál sería el objeto de mantener
un aparato vigilante de las sequías hasta que se produzca de nuevo el motivo
de su existencia en la Secretaría de Agricultura?
Los sistemas intensivos y extensivos de crianza de camarón son de seis meses
¿para qué ocupamos a INAPESCA los otros seis del año?
El censo poblacional, cada diez años. El dengue, dos meses por año.
Desde hace muchos años se ha visto con ojos del mayor interés ciudadano la
desaparición de los llamados DIF en todos sus escenarios; local, a nivel
entidad y por supuesto el federal. Bajo la premisa que la duplicidad de
funciones con la secretaría de desarrollo social, compite en alcances y su
objetivo inicial, se estimaba como un culto a la personalidad de su primer titular
en 1961 (INPI).
Va una mejor…
En la Constitución se establecen dos periodos de sesiones reglamentarias para
los congresistas o diputados de nuestro Congreso de la Unión.
De septiembre a diciembre el primero y de febrero a abril el segundo.
Le quedan seis meses al año. ¿Y si sólo les pagamos lo que la Constitución
señala?
Con esos ahorros nos ajustaría para comprar cobertura de internet en el país.
Nada más para abrir boca.
COLOFÓN: Y hasta para pensar en traer medallas olímpicas.
Es posible que habría menos políticos en la burocracia activa. O que Ana
Guevara se obligue a regresar por necesidad a las competiciones.
Se reconoce la medida del jefe del ejecutivo; pero para lograr el impacto
deseado quizá haga falta un plan más integral.
La austeridad como misión de la función pública… hacer más con menos.
[email protected]
@deandaalejandro

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