Los conflictos de Ucrania no son nuevos, después de la desintegración de la Unión Soviética
surgieron conflictos entre la población ucraniana, con división de ideologías, incluyendo grupos
neo nazis. El 16 de marzo del 2014 en Crimea organizaron un referéndum en el que se les
preguntó a las personas si querían que la república autónoma se uniera a Rusia –algo similar a lo
ocurrido en Inglaterra.
Para sorpresa de occidente el 95.5% de los votantes en Crimea apoyaron la opción de unirse a
Rusia en el controvertido referéndum. La noticia de la anexión recibió condena internacional y
tanto Estados Unidos, como la Unión Europea impusieron una serie de sanciones a personas y
empresas rusas en respuesta a la anexión de la península.
Ucrania inicia el bombardeo a la población de los estados de Donetsk y Luhansk quienes
también querían regresa a formar parte de Rusia, resultando miles de muertos como
consecuencia de estos ataques, se dice que en el 2014, los grupos neo nazis dieron rienda suelta
a sus ideologías cundo Barack Obama en aquel entonces presidente de Estados Unidos los
patrocinó junto a varios grupos militares con la finalidad de dar un golpe de estado y destituir al
presidente ucraniano Viktor Yanukovich, a quien acusaban de ser pro-ruso –inclinaciones que
molestaban profundamente a la OTAN.
Para mantener la paz en la región, Ucrania, Rusia, Francia y Alemania firmaron un tratado de
paz llamado el acuerdo de Minsk tratando de garantizar el cese al fuego; lamentablemente nunca
ocurrió. La población ruso-ucraniana ha reportado desde ese entonces ataques del ejército
ucraniano y de grupos neonazis.
Y la OTAN, ¿qué tiene que ver con todo esto? `Pues resulta que la Organización del Tras
Atlántico Norte promete hacer miembros a países europeos con la condición de instalar en sus
fronteras misiles norteamericanos para controlar y amenazar el poderío ruso, a pesar de haber
firmado un pacto donde se comprometía la OTAN a no expandirse a Europa del Este.
Ahora que la OTAN ofrece “membresía” a Ucrania, el gobierno ruso se ve expuesto a las
intervenciones de Estados Unidos, pues sería el punto más cercano a Moscú en caso de instalar
bunkers militares y usar misiles aéreos.
Sin embargo hoy la OTAN se topó con la horma de su zapato, los presidentes de Rusia Vladimir
Putin y de China Xing Yinping, quienes definitivamente no darán tan fácilmente su brazo a
torcer.
Vladimir Putin se ha preparado durante 20 años para defenderse de la OTAN, organizo no solo
su armamento y ejército si no su alianza con la principal potencia económica del mundo; sabía
perfectamente cómo podrían afectarlo económicamente, y también se preparó para ello; aunque
pueda no gustarnos Rusia y China tienen los misiles supersónicos más modernos, que se dicen
indetectables para cualquier radar.
¿A México le afecta la guerra lejana? La respuesta es sí, Rusia es el tercer país productor de
crudo, el que no se tenga acceso a esta producción elevara el costo no solo del petróleo sino de
sus derivados como la gasolina, plásticos, llantas; Rusia es el principal proveedor de gas en
Europa del cual también habrá escases y subirá el precio, México importa gas y gasolina, por lo
tanto nos costarán más; cuando hay guerra hay incertidumbre, por lo tanto nerviosismo en los
mercados, caen las inversiones y el precio de muchas monedas, se genera inflación.
En muchas ocasiones me he considerado admiradora de Vladimir Putin, y hoy a pesar de que la
guerra no debe existir bajo ningún contexto, y lamento en el alma la pérdida de vidas
inocentes… no dejo de admirarlo, una vez más nos demuestra que no tiene miedo, que va un
paso delante de todos y que el conflicto de Ucrania es para el como un partido de Ajedrez,
donde se desplaza sin inmutarse en el tablero, porque sabe que ya tiene a su reina; creo que el ya
gano el juego y estamos presenciando el final de la paz americana.
Decía Winston Churchill “El que arrodilla para conseguir la paz se queda con la humillación y
tendrá también la guerra”.

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