Durante la visita que hizo el Presidente Andrés Manuel López Obrador a la
refinería de Ciudad Madero no se contempló la presencia del gobernador de
Tamaulipas Francisco García Cabeza.
En la supervisión del avance del aeropuerto Felipe Angeles, el equipo de
seguridad de AMLO evitó a toda costa que Cabeza de Vaca siquiera se acercara al
Ejecutivo Federal.
El distanciamiento es evidente y más cuando pesa una Orden de Aprensión
contra el hombre de los “vientos del cambio”.
El desafuero por el Congreso Federal es otro los temas delicados que
distancian aún más a los dos gobernantes.
Pero resulta que este sábado fue inevitable el “topón” entre AMLO y Cabeza
de Vaca durante el recorrido en instalaciones aduaneras del puente internacional
Comercio Mundial con lo que AMLO cerró su periplo en las aduanas fronterizas.
El propio Cabeza de Vaca utilizó su cuenta de Twitter para “colgar” una foto
con AMLO.
Oficialmente no se consignó ese encuentro ni la plática que dicen haber
tenido.
Se ve a Cabeza de Vaca con una sonrisa forzada mientras que AMLO se
mantiene serio, adusto, sin ninguna expresión de emoción.
Fue una actitud eminentemente política.
Dicen que desde la Secretaría de Gobernación donde se autorizó la
asistencia de Cabeza de Vaca a la gira en Tamaulipas.
Pero esa actitud sombría y apagada de Cabeza de Vaca se notó desde el
viernes pasado, tanto en Laredo, Texas como en Nuevo Laredo en donde se
discutió un proyecto de una Megaparque Acuático y se firmó un convenio para
mejorar el sistema de drenaje, durante los próximos 5 años y con una inversión de
733 millones de dólares que financiará el Banco de Desarrollo para América del
Norte (NADBANK).
Le tocó, en el presidium, sentarse a un costado de Carmen Lilia Canturosas
con quien tiene serias diferencias por lo que han calificado como “guerra sucia”
preelectoral.
Personaje distinguido fue el embajador estadounidense Ken Salazar.
SELFIE DE CLC.– El mismo sábado se difundió una selfie de la Presidenta
Municipal neolaredense Carmen Lilia Canturosas con el Presidente Andrés Manuel
López Obrador.
El talante de ambos es totalmente de alegría, de buen humor.
Esa es la diferencia con la otra “selfie”, la de Cabeza de Vaca.
Carmen Lilia si tuvo un tiempo para dialogar con el Presidente quien le reiteró
que su gobierno impulsará estrategias para fortalecer la aduana de esta ciudad.
Le adelantó algunos proyectos que se tienen para mejorar la infraestructura
urbana de esta frontera.
Además de dar a conocer detalles sobre los cambios que se llevan a cabo en
los puertos terrestres y marítimos de México, el presidente también compartió con
los asistentes otras inversiones que el Gobierno Federal realizará para beneficio de
los neolaredenses.
La alcaldesa expuso al presidente López Obrador la necesidad de mejorar la
infraestructura de la carretera federal 85 México-Nuevo Laredo, le planteó el
proyecto de rehabilitación de los colectores sanitarios y pluviales para el
saneamiento de Río Bravo, el emprender acciones estrategias para fortalecer la
competitividad comercial y logística de la ciudad e impulsar proyectos para el
mejoramiento urbano y social de esta frontera.
La presidenta, Carmen Lilia Canturosas, reiteró la voluntad de su gobierno
para seguir colaborando con el proyecto de transformación que se lleva a cabo en
todos los rincones de México.
“El presidente de la República, López Obrador, se comprometió a impulsar
fuertemente los proyectos de Nuevo Laredo, está muy interesado a que le vaya muy
bien a nuestra ciudad porque conoce de la importancia que tenemos en materia de
comercio exterior y aduanas”, señaló.
La alcaldesa aseguró que a Nuevo Laredo le irá muy bien, ya que pronto los
ciudadanos sentirán el apoyo total y respaldo del presidente Andrés Manuel López
Obrador con acciones que serán muy visibles.
RENDICION.- El destacado columnista del periódico El Universal de México
Salvador García Soto hace una precisa reseña dela tensa relación entre AMLO y
García Cabeza de Vaca.
Vale la pena reproducir el artículo.
AMLO y Cabeza de Vaca en Nuevo Laredo, ¿bendición o rendición?
¿Qué cambió que ahora se permitió una imagen de AMLO con el
gobernador?
El sábado pasado, en Nuevo Laredo, la imagen del presidente López Obrador
junto al gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, circuló
profusamente en las redes sociales y en los medios, tanto nacionales como locales,
por tratarse de un encuentro que hace tiempo no sucedía y que había sido evitado
en varias ocasiones por la Presidencia de la República.
La fotografía, donde a Cabeza se le ve sonriente, ocurre cuando la situación
jurídica del gobernador aún es indefinida, con una orden de aprehensión en su
contra y dos controversias constitucionales pendientes de resolverse en la Suprema
Corte de Justicia de la Nación para definir si el mandatario tiene o no fuero
constitucional que evite su detención por parte de la Fiscalía General de la
República.
Pero además del purgatorio judicial en el que vive Cabeza de Vaca, el
reencuentro entre éste y López Obrador sucede justo en la víspera de las campañas
por la gubernatura estatal, en donde Morena y el PAN se disputan el control político
del estado, y en donde hay además denuncias, señalamientos e investigaciones en
agencias de Estados Unidos, sobre presuntos financiamientos ilícitos a candidatos
de Morena en Tamaulipas durante los pasados comicios, con dinero proveniente
del empresario tamaulipeco asesinado en Nuevo León, Sergio Carmona, en lo que
ya se conoce como el “Carmona-gate”.
Por todo ese contexto político, la reunión de AMLO y Cabeza de Vaca el
sábado durante la visita de supervisión a la Aduana Federal de Nuevo Laredo —la
más importante y de mayor movimiento comercial en el país, pero también de mayor
contrabando ilegal y evasión de impuestos— tuvo todo tipo de interpretaciones y
análisis sobre lo que hubo detrás de esa imagen de los dos personajes que se han
confrontado políticamente.
Inicialmente no estaba contemplada la presencia del gobernador de
Tamaulipas durante la visita presidencial a Nuevo Laredo; hasta el jueves pasado
su nombre no aparecía entre los invitados a la gira del presidente por la Aduana
fronteriza. En Bucareli, en la oficina del secretario de Gobernación, Adán Augusto
López, se discutió si debía o no invitarse a Cabeza de Vaca y acordaron que si en
los otros estados en los que estaría el mandatario este fin de semana durante su
gira por la frontera como Baja California, Sonora, Chihuahua y Coahuila estarían
presentes los gobernadores acompañándolo, en Tamaulipas no podía hacerse una
excepción.
Y es que, en la última gira del presidente a Tamaulipas, en noviembre de
2021, el gobernador Cabeza de Vaca no fue requerido ni se le avisó sobre la visita
que haría López Obrador a la refinería de Ciudad Madero. En aquella ocasión el
argumento para no invitar al mandatario panista fue que su situación estaba “sub
júdice” o pendiente de resolución judicial, por lo que ni aviso le dieron de la presencia
del presidente en su estado.
Por eso llama más la atención el encuentro del sábado en Nuevo Laredo,
porque aún la situación jurídica del gobernador Cabeza de Vaca no se resuelve y la
orden de aprehensión que le giró en mayo de 2021 la FGR sigue vigente, sólo que
su ejecución se detuvo ante las dos controversias constitucionales admitidas por la
Suprema Corte que definirá si el mandatario perdió o no el fuero con el juicio de
procedencia declarado por la Cámara de Diputados y desconocido luego por la
mayoría del Congreso local. Si esa situación no ha cambiado ¿por qué ahora sí el
presidente aceptó reunirse con el gobernador tamaulipeco?
Era tan claro el rechazo de la Presidencia a una foto con Cabeza de Vaca
que en septiembre pasado, durante la inauguración de la Feria Aeroespacial en los
terrenos del nuevo Aeropuerto Felipe Ángeles, la Ayudantía presidencial tuvo que
cercar al gobernador de Tamaulipas, que se presentó al evento, para evitar que se
acercara a López Obrador como intentaba; los ayudantes de Palacio lo estuvieron
vigilando y lo aislaron para que no pudiera llegar hasta el presidente y se tomara
una fotografía con él.
¿Qué cambió entre el rechazo abierto de la Presidencia el año pasado a
permitir ahora la imagen de un reencuentro institucional con Cabeza de Vaca? En
Tamaulipas la interpretación que difunden desde el Palacio de Gobierno dice que el
presidente reconoció, con la invitación a Cabeza, que ya no está vigente la orden
de aprehensión ni el desafuero del gobernador, al haber sido rechazado por el
Congreso local, por lo que el mandatario panista “ya libró el desafuero y la
aprehensión”.
Incluso a nivel local, en el ambiente ya cargado de las precampañas por la
gubernatura, muchos cuestionaron que mientras se reunía con el gobernador
panista, López Obrador no haya siquiera aceptado saludar al virtual candidato de
Morena, Américo Villarreal, a pesar de que su equipo buscó que eso ocurriera. Si a
todo eso se suma que en la Corte se escucha que las dos controversias del caso
Cabeza de Vaca se van a resolver hasta después de las próximas elecciones de
junio, todo eso hace pensar que el reencuentro de Nuevo Laredo puede traer más
mensajes de fondo.
O Cabeza de Vaca fue a Nuevo Laredo a presentar su “rendición” porque ya
hay, como se dice un “pacto político” para que entregue el estado a Morena en los
próximos comicios a cambio de una negociación para suavizar las acusaciones
penales en contra de él y de su familia, o fue más bien a recibir la “bendición” para
pelear con todo por el triunfo de su candidato del PAN, a cambio de que pasando la
elección enfrente el proceso judicial en su contra. ¿Qué fue entonces lo que se vio
el sábado en la frontera, bendición o rendición?
Y PUNTO…
Correos: primitivo@primitivolopez.com
primitivolasnoticias@gmail.com

Discussion about this post