“Dejemos de distinguir entre sexos y empecemos a hablar de personas”. Emma
Wattson
LO CLARO. “Es tiempo de innovar, trascender y dejar huella” como aquellos
mensajes con alto contenido que emitían a los jóvenes, los estadistas de
antaño, como Churchill, cuyo discurso más certero y conmovedor a una
multitud de ingleses de temprana edad “Nunca desistan” sigue timbrando en los
oídos de quienes lo escucharon.
Así fue el mensaje de inicio de ciclo escolar pronunciado por el rector de la
Universidad Autónoma de Tamaulipas a quienes inician un nuevo libro de
muchas páginas por apuntar en su preparación académica.
La nueva tendencia que en marzo ajustará dos años de convivir con la
pandemia y adaptar el ingenio a la profesionalización y el estudio, ha dado por
causa el que mensajes como el emitido por el rector, tengan enorme valía entre
quienes lo reciben hoy, año 2022. Que se traduzca en éxito.
LO CLAROSCURO. O’Hara. ¿Habrá escuchado alguna vez el apellido? De
origen gálico –País de Gales- significa descendiente de Eaghra; señor de
Luighne y formó una estirpe por los años 900 d.C.
Hernández es muy probable sea originario del Reino de Castilla y significa hijo
de Fernando. Edad Media su vínculo.
McGreror, escocés “hijo de Gregor”, Romanov, ruso “hijo de Romano”;
Johnson, noruego “hijo de John”.
En fin. Muy extensa la ejemplificación para proponer una discrepancia jurídica.
Que al final, ni juristas, ni expertos en esas diatribas.
Hoy muchos estamos muy de acuerdo con la lucha por igualdad y paridad que
encabezan quienes representan más del 50% de la humanidad. Un reclamo
justo por buscar oportunidades de crecimiento no mayores, pero sí en
condiciones de ‘piso parejo’ entre hombre y mujeres por todo lo que les
compete a ambos.
Asuntos de índole humanística como el respeto a sus derechos, a la conquista
de espacios laborales, a retribuciones por los mismos conceptos, a ser parte de
justas deportivas y todo ‘lo que a su derecho convenga’ rezan los letrados.
Una iniciativa de la Cámara de diputados del Congreso de la Unión en éste
país, determinó impulsar el cambio como una de las muchas conquistas por la
igualdad que señala como discriminatorio el que vaya primero el apellido del
padre ‘prelación del apellido en la legislación civil’ llamaban a este patrón
sociocultural que, por prácticas consuetudinarias establecía la idea de
inferioridad de la mujer por debajo del hombre en la importancia de orden y
derecho a elegir apellido primero.
Sí, mucho de lo expuesto es honor a la verdad. Muchas mujeres en nuestro
país son ejemplo de timón en educación y control del hogar; casadas y madres
solteras. No hay duda de tal.
Y quizá una profunda reforma al caso, quizá conciliaría –recordar que las
mujeres son mayoría numeral demográfica- en que mejor el orden fuese
invertido. Punto.
Pero impulsar esto como un logro sindical o una mejora a la calidad de vida del
infante, dista mucho en otorgarle por sí mismo las garantías a que el pequeño
tenga derecho.
El origen de los apellidos, recordemos que se ostentaban para determinar de
dónde el ser humano provenía; fuese del lugar o villa y en su caso, referirlo
prioritariamente a hijo de quién. Pues los nombres ya se repetían y la confusión
obligaba a su mejor mención “Es hijo de Gonzalo… entonces es Gonzalo
González”.
Perdemos de vista lo objetivo y sustancial, por permitirles a los políticos y a sus
partidos se cuelguen medallas que acaso poco contribuyen a mejorar las
condiciones de vida de todas… y todos.
Si hubiera entonces asuntos legislativos y jurídicos de mayor urgencia por citar
y que tengan más beneficio, habríamos de pensar por ejemplo en la castración
química para violadores; obligación forzada a la tutela de adultos mayores por
sus hijos; auditoria en tiempo real a las cuentas públicas de municipios,
estados y federación y no a ‘toro pasado’; uso de servicios públicos de salud
por la alta burocracia obligatorio.
Hay muchos asuntos de índole feminista que merecen apoyo a convertirse en
políticas públicas de observación obligada. La ley Olimpia para la protección de
la intimidad de la mujer, aún recibe reticencia.
COLOFÓN: La nueva legislación en la igualdad de prelación de apellidos,
considera que a juicio del juez o de los padres, establezcan cuál apellido va
primero.
Claroscuro u Oscuro-claro. Ya no estoy seguro si voy o vengo. Mi mezcla final
me sigue arrojando un gris cada vez más confundido.
alejandrodeanda@hotmail.com
@deandaalejandro

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