El pasado 9 de diciembre, falleció el estimado señor Maximino Martínez González,
quien nació el 22 de octubre de 1957, en Ciudad Mante, Tamaulipas y que estuvo
casado por décadas, con la enfermera jubilada Sandra Elizabeth Cedillo
Domínguez, quien es nativa de Ocampo, Tamaulipas.
De ese estimado matrimonio vinieron al mundo, los jóvenes Carlos y Max Martínez
Cedillo, quienes desde hace tiempo, trabajan para el Instituto Mexicano del Seguro
Social (IMSS) y ellos ya tiene unos herederos, que se llaman Carlos Máximo
Martínez Bernal y Frida Valentina Martínez Ávalos, respectivamente.
Maximino Martínez González, fue hijo del señor Enrique Martínez Barrón (+) y de la
distinguida señora Altagracia González Uresti, quienes eran originarios de Ciudad
Mante, Tamaulipas, por lo que dicha familia fue ampliamente conocida en la “urbe
cañera”.
Cabe mencionar que el finado “Max” Martínez, como le decían sus amigos y
parientes, laboró por largas temporadas, en el “Departamento de Alumbrado
Público”, dependiente de la “Dirección de Servicios Públicos” del Ayuntamiento de
El Mante, Tamaulipas.
Por su buen trato y don de gente, nuestro personaje pronto se relacionó con la clase
política de la comarca y seguido contaba historias entre sus cercanos, de como hizo
equipo con los alcaldes de El Mante, con los regidores del cabildo local y con los
diferentes titulares de “Obras Públicas” y “Servicios Públicos”.
Don “Max” Martínez siempre fue un hombre bohemio y una de sus grandes pasiones
fue la música tropical mexicana, especialmente las melodías de la internacional
“Sonora Santanera”, que se fundó en 1955, en la Ciudad de México y cuyos éxitos
son del género de danzón, mambo, bolero, rumba, chachachá, guaracha y cumbia.
De tal suerte, que la vida del famoso mantense, giró en torno a la música de culto
de la “Sonora Santanera”, cuyos fundadores fueron Don Carlos Colorado (director),
David Quiroz, Josué Ramos, Ernesto Domínguez, Andrés Terrones (el Chaparrito
de Oro), Juan Bustos (hermano de Don Pepe) y Silvestre Mercado, por citar unos.
El señor “Max” era muy popular en la zona cañera, puesto que en varias ocasiones
participó en “concursos de canto de aficionados”, en las fiestas familiares, en las
tradicionales posadas navideñas en Ocampo y en cualquier lugar, donde lo único
que pedía, era interpretar “melodías caras”, de la internacional “Sonora Santanera”.
El 22 de noviembre de 2015, la Asociación Cultural “Ocampo”, que preside el
promotor Noé Báez Coronado, reconoció el talento artístico de la gente de “El Vergel
de Tamaulipas”, que con su legado ha trascendido las generaciones y allende las
fronteras, en un evento que se celebró en el comité ejidal de Ocampo.
Esa tarde se interpretaron melodías de autores ocampenses, como “Huapango a
Ocampo” de Isidro Vela Meléndez, “Ocampo pueblo bonito” de Juan Lara Obregón”,
“Mi flor huasteca” de Abel Ávalos Rodríguez, “Llegando a mi pueblo voy” de
Gumersindo Meléndez Vázquez y otros sones y huapangos tradicionales.
En la jornada artística se homenajeó a Camilo Rocha (+), Nicandro Nieto (+), Cleto
Zúñiga (+), Ranulfo Zúñiga (+), Moyo Zúñiga (+), Pablo Zúñiga (+), Isabel Balderas
(+) padre, Isabel Balderas Reyna, Nicasio Maldonado (+), Atenógenes Balderas
Reyna (+), Abel Ávalos Rodríguez (+), Pablo “Chato” Gámez y “Gume” Meléndez.
Como anécdota, les cuento que durante el evento incursionó con su voz, el
mantense “Max” (+), quien es yerno de Don Carlos Cedillo Abundis (+) (uno de los
homenajeados) y que con su repertorio, como “Mi razón”, “Perfume de Gardenias”,
“La Boa” y “Luces de Nueva York”, de la “Santanera”, amenizó a la concurrencia.
Hay que decir que causó bastante furor el cantante amateur Max Martínez (+), que
cuando concluyó su presentación, unos 500 aficionados le gritaron “otraa, otraa,
otraa”, por tal motivo el maestro de ceremonias, le pidió al mantense que regresara
de nuevo al foro, para que interpretara “Amor de Cabaret”, de la “Sonora Santanera”.
Facebook: olimpobaezcedillo Twitter: @guiadelbien







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