Antes de otro tema, expreso mis condolencias a la familia García Cabeza de Vaca por
la irreparable pérdida de su padre, el señor Manuel García Uresti, noticia dada por su
hijo Francisco en su cuenta de Twitter, calificando a su progenitor como un gran hombre a
quién recordará por sus enseñanzas.
Desde luego que los dirigentes nacionales del Partido Acción Nacional, Marko Cortés
Mendoza y Cecilia Patrón Leviada, presidente y secretaria general, expresaron sus
condolencias al gobernador tamaulipeco y a su hermano, el senador por el mismo estado.
Lo mismo ha sucedido con la plana mayor de la clase política del estado, de Acción
Nacional y de algunas entidades federativas, sin importar el color partidista.
Entrando en materia le comento que el título de hoy me vino a la mente por el
estribillo final de una canción hecha famosa por la güera, Alicia Martha Villarreal Esparza
(1971) mejor conocida como Alicia Villarreal, allá por el 2001 y que dice: “Te quedó
grande la yegua… te quedó grande la yegua. Y a mí… ¡Y a mí, me falto jinete!”
EL estribillo me vino a la mete cuando vi en un periódico nacional la muy triste
figura del titular de Salud en el gobierno federal, Jorge Alcocer Varela (1946). Y no es por
lo maltrecho de la edad (75 años), sino por el papel que representa en la Secretaría de
Salud, donde su pupilo de apellido igual al del presidente, no solo lo ha desbancado, sino lo
ha evidenciado, muy diplomáticamente claro.
De aspecto cansado y hasta encorvado con un caminar despacio y vacilante, el Dr.
Alcocer Varela en La Lagañera presidencial informó a la nación que hasta ayer se han
liberado 787 millones de piezas de medicamentos a 14 instituciones de salud y distribuido
más de 72 millones.
Ataviado con un saco encima de su suéter o chaleco oscuro que apenas le deja
entrever el nudo de la corbata amarilla a rayas negras, el Dr. Alcocer desde el Palacio
Nacional, dijo ser necesario seguir revisando la entrega en los almacenes estatales, pues el
retraso de entrega a farmacias hospitalarias impacta en su administración.
Desconozco si el titular de salud tenga asesores, pero si hablamos de 787 millones y
de estas apenas se dieron 72, lógico que este último número representa menos del 10 % del
medicamento que dice liberado.
Quizá al referirse a las 14 instituciones de salud, no se refiera a centros de salud u
hospitales, quizá se refirió a dependencias como el ISSSTE, IMSS, INSABI, PEMEX u
otras.
Aún más, el secretario de Salud federal aseguró en su participación en los micrófonos
presidenciales que, de las piezas de medicamentos recibidas por los estados, solo se han
comprobado 33 millones o sea que andan ¿perdidas casi 40?
Tan confuso es el discurso del Dr. Alcocer que afirma que, gracias a la Secretaría de
la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina y Guardia Nacional se ha agilizado la entrega
de 40 millones 281 mil medicamentos e insumos para los estados.
La realidad es que en hospitales y clínicas de salud pública siguen faltando
medicamentos y lo peor, siguen muriendo mexicanos por este gigantesco error
administrativo que ni en el discurso oficial hay coherencia.
El ISSSTE en Tamaulipas sigue presentando el mismo problema y los periodistas ya
ni hacen transmisiones en vivo o publican la falta de medicamentos porque ya no es noticia,
todo mundo sabe que no hay medicinas ni para las enfermedades comunes, menos para las
enfermedades crónico degenerativas.
El IMSS de la misma entidad ha presentado de antaño situaciones graves, como las
extensas filas para consultas y laboratorios, sobre todo desde que se estableció la Pandemia,
porque no han sabido resolver las asoleadas de la gente.
Se adiciona que los médicos especialistas, igual que en el ISSSTE no atienden
consulta externa, aunque haya el pase respectivo de interconsulta, autorizada por la
coordinación del área.
Las razones que escucha el paciente de las asistentes o recepcionista es: “…el doctor
no vino… el doctor está de vacaciones… el doctor tiene COVID… el doctor solo atiende
enfermos de COVID hospitalizados…”
El problema es que, aunque en el carnet de citas aparezca el servicio al que va,
simplemente no entra con el especialista y conste que le exigen al paciente números de
teléfono y correos electrónicos… No avisan porque no tienen computadora o extensión
telefónica.
Parafraseando a la güera Alicia Villarreal: La yegua de salud le quedó grande a los
ahora jefes y a la población… le faltó jinete.

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