Causa sorpresa, hasta cierto punto, que los políticos de todos colores, sin importar el
contexto donde irradian su labor, se sometan para bien o para mal a los ajustes sexenales
del presidente en turno.
Quizá la razón del sometimiento es porque en el Ejecutivo Federal se centra todo tipo
de poder, hasta de ‘mover’ las instituciones a modo, de tal forma que se haga lo que el
presiente quiere.
El movimiento sindicalista en México no ha sido la excepción y en Tamaulipas lo
corroboramos en los últimos meses, cuando veíamos que el secretario general de la sección
30, el matamorense, Rigoberto Guevara Vázquez, parecía estaba de luna de miel con el
Ejecutivo del Estado.
Para propios y extraños al magisterio tamaulipeco nos damos cuenta de que la actitud
del matamorense cambió, al grado de hacer denuncias públicas sobre lo que considera
irregularidades, como aquella disposición de plazas en favor de altos funcionarios de la
Secretaría de educación de Mario Gómez Monroy.
Lo mismo sucedió cuando se determinó el retorno a clases, el sindicato de ‘Rigo’
Guevara desde sus oficinas sindicales, declaró improcedente la medida, porque la
Secretaría de Educación no estaba en condiciones de proporcionar los insumos básicos para
enfrentar la llegada, aún programada de los estudiantes.
Desde luego ambas situaciones alagaron a la base magisterial porque con esas
expresiones los profesores se sintieron defendidos, pero… Ahí quedó el escándalo, en los
medios, ya no hubo seguimiento de ninguno de los dos temas.
Es cierto que las escuelas privadas en Tamaulipas de plano invirtieron en recursos
humanos y materiales para intentar ser aprobados por el órgano de control sanitario en el
estado.
No fue lo mismo en las escuelas públicas, cuyos profesores siguen sufriendo los
embates de la pandemia y la muy lastimada economía personal, puesto que ellos han
financiado su gel antibacterial, cubre boca, los tapetes y líquidos sanitizantes y hasta los
termómetros comprados en Mercado Libre.
Lamentable pero real, el sindicato no ha movido un ápice en favor de los que dicen
representar, por lo que Rigo debe esperar el revire de sus compañeros del gis, ésos por los
que no hizo nada y por los enemigos que se ganó por lastimar la estabilidad política de las
escuelas.
Los problemas no se van a solucionar, pero si habrá repercusiones en la elección del
relevo de rigo, porque el presidente Manuel López ‘invitó’ a los sindicatos para modificar
sus estatutos y así lo hicieron todos los sindicatos del país, incluyendo el Sindicato
Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), por lo que a partir de la reforma laboral
se cancelan los Congresos Seccionales.
Teóricamente las Asambleas delegacionales ya no podrán ser manipuladas en favor
de un delegado al Congreso Seccional y ahí pudiera ser convencido para votar por un
candidato. Ahora desde la escuela, los profesores elegirán en voto secreto y directo al
candidato de sus simpatías para la secretaría general de la sección.
Desde luego que ‘el sistema podría caerse’, como nos la sabemos los mexicanos, pero
la elección, seguro será supervisada por las autoridades de la Secretaría del Trabajo, que al
final avalaran a quien quede como sustituto de Rigoberto Guevara.
En este sentido, desde hace varios meses, los cafés y restaurantes de las principales
ciudades del Estado, han sido testigos de las reuniones de carácter político sindical que
viene organizando El Barón de Villagrán, Arnulfo Rodríguez Treviño, que por lo visto
quiere regresar como primera autoridad sindical en el estado.
Dice el periodista Clemente Zapata en su columna Letras Prohibidas “Sección 30 se
va enfilando… a una guerra de hermanos… algo se traen entre manos… Y a Rigo lo andan
quemando… Los jubilados reclaman… sentirse muy olvidados… y no andan tan errados…
por eso a Arnulfo llaman…
El secretario general de la 30, Guevara Vázquez tiene en su contra a un buen número
de maestros jubilados, porque le echan en cara el enfrentar solos la acometida de las
autoridades con el tema de pagar las pensiones conforme al salario mínimo, pero el cambio
a UMAs, vino a trastocar los ingresos financieros en las familias de los jubilados.
Incluso los profesores del Programa Inglés en la Escuela, nacido en el gobierno del
ahora preso en San Antonio Tx., el gobernador Tomás Yarrigntón (1999-2004) se sienten
molestos con Rigoberto Guevara, porque les reconocen una antigüedad de apenas el 2017.
Otro de los sentimientos del magisterio contra su “representante” sindical, es la
aplicación de la vacuna anti-covid, CanSino, que no está reconocida por los vecinos gringos
y Europa.

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