Steve Witkoff y Jared Kushner llegaron este sábado a Moscú para retomar los contactos diplomáticos entre Rusia y Ucrania, en un esfuerzo de Washington por encontrar una salida al conflicto.
Los representantes estadounidenses tienen previsto reunirse con Vladímir Putin en el Kremlin, antes de trasladarse posteriormente a Kiev para encontrarse con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.
Donald Trump confirmó que sus emisarios llevan consigo una propuesta para poner fin a la guerra, aunque los detalles del plan no han sido revelados públicamente.
La misión ocurre después de meses de negociaciones con pocos avances y en medio de una nueva escalada de ataques entre Rusia y Ucrania.
Rusia y Ucrania mantienen diferencias sobre el territorio
Uno de los principales obstáculos continúa siendo el futuro de los territorios ocupados por Rusia. Moscú mantiene exigencias sobre Donetsk y otras regiones, mientras que Ucrania rechaza ceder territorio como condición para alcanzar un acuerdo.
En paralelo, Zelenski propuso una suspensión temporal de los ataques aéreos mientras se desarrollan las conversaciones y pidió a Rusia adoptar una medida recíproca para facilitar la misión diplomática estadounidense.
Putin también ordenó una pausa de 72 horas en los ataques contra Kiev, coincidiendo con la visita de los enviados estadounidenses, aunque los combates y ataques continúan en otras zonas de Ucrania.
La visita representa un nuevo intento de Washington para desbloquear un proceso diplomático que permanece estancado. Sin embargo, las diferencias sobre territorio, seguridad y las condiciones para un alto el fuego mantienen abiertas las dudas sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo inmediato.

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