Sylvester Stallone compartió un aspecto poco conocido de su vida en una entrevista con The New York Times el 26 de septiembre, donde confesó que desarrolló bulimia mientras se sometía a un riguroso entrenamiento para mantener el físico que exigían sus papeles en el cine. Este revelador comentario se dio a días del lanzamiento de The Steps, su nuevo libro de memorias, que estará disponible a partir del 29 de septiembre.
La obsesión por el físico
El actor de 80 años explicó cómo su percepción del cuerpo cambió tras el éxito de Rocky. “Era mi armadura”, afirmó, refiriéndose a la conexión que empezó a hacer entre su apariencia física y la identidad de sus personajes.
Inicialmente, Stallone imaginó a Rocky como un hombre de apariencia común, pero a medida que la saga avanzaba, comenzó a pensar que el boxeador podía volverse más vanidoso. En cuanto a Rambo, su enfoque fue aún más extremo. Stallone buscó un físico atlético y definido, sin llegar a ser tan voluminoso como Arnold Schwarzenegger. “Empecé a pensar: diseña tu cuerpo como un jaguar, un gato. No grande como Arnold, sino más salvaje y agresivo, y muy flexible y atlético”, comentó.
“Entonces se convirtió en una obsesión. Muy mala. Llegó al punto en que me volví bulímico. Aquí lo escucharon primero”, reveló Stallone sobre su experiencia en la preparación de Rocky III, estrenada en 1982. Durante ese tiempo, indicó que su porcentaje de grasa corporal llegó a ser de 2.6% y que tenía problemas para retener alimentos.
“No podía mantener nada dentro. O no quería mantenerlo dentro porque me había obsesionado tanto con mantener ese nivel de condición física, literalmente una especie de culto obsesivo al cuerpo”, explicó.
Dieta extrema y uso de esteroides
En 2023, Stallone había compartido con el Wall Street Journal detalles de su dieta extrema, que incluía “dos galletas de avena hechas con arroz integral y 10 tazas de café” para el desayuno. “Olvidaba mi propio número de teléfono. Comía únicamente atún. Mi memoria estaba destruida, había desaparecido por completo. Sufría todo tipo de efectos físicos debilitantes”, recordó.
Además, el actor no esquivó la pregunta sobre el uso de esteroides. “Oh, Dios mío, tienes que hacerlo”, afirmó, mencionando que seguía un ciclo de seis semanas usando esteroides y seis semanas de descanso, aunque no especificó las sustancias.
“Hay gente que dice: ‘No consigues ese cuerpo de forma natural’. No, no lo consigues”, sostuvo, reconociendo que eso tuvo un costo alto para su salud.
Años después, en Cop Land (1997), Stallone tuvo la oportunidad de alejarse de la imagen física que había construido. Interpretó a Freddy Heflin, un sheriff con sobrepeso y parcialmente sordo. “No fue hasta que hice Cop Land, cuando tuve que interpretar al tipo más débil de la habitación, que me sentí algo liberado”, reflexionó.
Consecuencias a largo plazo
La exigencia física de sus roles también dejó huellas en su salud. Stallone reveló que ha pasado por nueve operaciones de espalda, dos de hombro y tres fusiones cervicales. “He abusado de mi cuerpo”, admitió.
A pesar de su edad, el actor continúa esforzándose por mantenerse en forma, aunque su relación con su físico ha cambiado. “Estoy más o menos en forma, pero tomo muchas pastillas para seguir adelante”, comentó.
Stallone también expresó que, de poder repetir su carrera, dejaría que otros hicieran sus escenas de riesgo. “No sé qué era lo que me hacía lastimarme todo el tiempo”, admitió.
Esta revisión de su pasado se suma a lo que Stallone ya había abordado en Sly, el documental de 2023 dirigido por Thom Zimny, que explora su carrera y las influencias de su infancia y relación con sus padres en la creación de personajes como Rocky y Rambo.
Fuente: Plano Informativo

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