Resulta que personeros de FRANCISCO CHAVIRA ya lo andan impulsando en redes sociales como si solo eso fuera suficiente para que el personaje en cuestión logre colarse como candidato, otra vez, a la gubernatura de Tamaulipas.
Eterno aspirante a gobernar Tamaulipas es FRANCISCO CHAVIRA, si, ese mismo que desprestigia la educación superior y hasta entrega títulos de doctorados honoris causa, como si fueran colaciones, a cualquiera, amenaza nuevamente con buscar la candidatura en el 2028, dicen quiere ir por Morena o, de perdido, uno de sus partidos aliados.
Cierto es que sobran oficiosos, pero en este caso es obvio que si alguien anda moviendo la imagen de CHAVIRA es porque él mismo ya dio a conocer sus intenciones y seguramente trae a unos cuantos mareados con la posibilidad de que puede llegar a gobernar Tamaulipas.
Como dijera DON JUAN, pobre CHAVIRA otra vez se quedará como el chinito, nada más mirando, pues lo real es que no tiene ninguna posibilidad de que Morena cobije sus anhelos, la lista de aspirantes en el partido guinda es larga y en ella él no aparecer.
Además, imagine usted, si, así como se conduce en sus universidades privadas, que por cierto ya les retiraron la validación por incumplimiento de lineamientos, pretende gobernar Tamaulipas, ¿a dónde llevará el Estado?, casi como escuela patita, al descredito.
¿De verdad cree CHAVIRA, cada que participa en una elección, que puede ganar? Necesitaría de plano estar muy tonto para creerlo, además, el participar en procesos electorales es un juego rentable para él, gana perdiendo.
CHAVIRA, chafira le dicen algunos exalumnos de la universidad sin validación, puede decir una y mil veces que puede ser candidato a gobernador y ganar la elección, que el pueblo se lo crea es otra cuestión, el respetable ya sabe cuál es realmente la intención de este personaje, lo demostró en elecciones pasadas, solo es para negociar algo, al final, y aunque en las preferencias electorales ni pinte, negocia con el candidato que tenga más posibilidades de alcanzar el triunfo, termina declinando, sumándose a otro proyecto, se presta, o renta, para salir a gritar las virtudes de unos y desaciertos de otros.
Algo hay que reconocerle a CHAVIRA, que, aunque se presta para ser el eterno aspirante a gobernador de Tamaulipas y sale descolado, es un negociador, siempre pierde la elección, pero logra un acuerdo rentable, ese es su juego.
Esta más que claro que en cada elección busca salir beneficiado, si no es con puestos públicos o posiciones políticas para sus hermanas u otros familiares es para que sus “centros educativos” continúen operando con todo y sus incumplimientos, pero no se vale que engañe o utilice a la gente para tal fin.
En fin, la situación es que FRANCISCO CHAVIRA MARTINEZ, rector de universidades que se quedaron sin validación oficial por no cumplir lineamientos, amenaza nuevamente buscar la candidatura al gobierno de Tamaulipas.
Sabe CHAVIRA, y bien que sabe, que no le alcanza para mucho electoralmente, bueno, solo para hacer ruido, pero su juego es negociar y seguir lucrando con la educación o puestos públicos para sus familiares.
Eso de participar en contiendas electorales, sea por el partido que sea o de manera independiente, luego negociar y declinar a favor del candidato que tenga más posibilidades de ganar la Gubernatura de Tamaulipas siempre es el juego de CHAVIRA.

Discussion about this post