Ciudad de México (31 de marzo de 2026).- La procedencia de las manchas de hidrocarburo detectadas en el Golfo de México ha generado posturas encontradas entre el Gobierno Federal y colectivos ambientalistas. La presidenta Claudia Sheinbaum descartó que el origen de esta contaminación sea una ruptura en los ductos pertenecientes a Petróleos Mexicanos (Pemex) dentro del complejo Cantarell, inclinando la hipótesis oficial hacia un fenómeno geológico marino.
Organizaciones civiles como CartoCrítica y el Centro Mexicano de Derecho Ambiental sostienen que el derrame inició desde el pasado mes de febrero. A través de análisis de imágenes satelitales, los activistas denunciaron que el daño proviene de un ducto activo que conecta la plataforma Akal C con la Terminal Marítima de Dos Bocas, acusando además a las autoridades de encubrir el suceso.
En respuesta, la mandataria federal aseguró en su conferencia de prensa que no existen evidencias ni reportes que confirmen una avería en la red de tuberías de la paraestatal. Sheinbaum puntualizó que la zona de Cantarell cuenta con más de 400 pozos en explotación y que la principal línea de investigación apunta a las “chapopoteras”. Estas son filtraciones naturales de petróleo que emergen desde el lecho marino y que históricamente han tenido presencia activa en dicha región de la sonda de Campeche.

Discussion about this post