Ciudad de México (6 de marzo de 2026).- El proyecto de reforma electoral impulsado por el gobierno federal enfrenta un escenario complicado en el Congreso, donde Morena y sus aliados no tendrían los votos suficientes para alcanzar la mayoría calificada requerida para modificar la Constitución, por lo que ya se analiza la posibilidad de activar un “Plan B”.
La iniciativa plantea diversos cambios al sistema electoral mexicano, entre ellos ajustes en el financiamiento a partidos políticos, modificaciones en los mecanismos de representación legislativa y medidas de austeridad para los organismos electorales. Sin embargo, el respaldo legislativo necesario aún no está asegurado.
En la Cámara de Diputados, la reforma constitucional necesitaría el voto favorable de dos terceras partes de los legisladores presentes, una cifra que el oficialismo podría no alcanzar debido a diferencias con partidos aliados y al rechazo anticipado de la oposición.
Ante este escenario, especialistas y actores políticos prevén que el bloque mayoritario podría recurrir a un “Plan B”, que consistiría en promover cambios mediante leyes secundarias para introducir ajustes al sistema electoral sin modificar la Carta Magna.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha señalado que existe una ruta alternativa en caso de que la reforma constitucional no avance en el Congreso, aunque evitó detallar en qué consistiría esa estrategia legislativa.
El debate sobre la reforma electoral se perfila como uno de los principales temas políticos en el actual periodo legislativo, mientras las bancadas afinan posiciones rumbo a la discusión en el pleno.

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