El seleccionador de Italia, Gennaro Gattuso, afirmó que “no hay coartadas” para el equipo nacional de cara al partido de repechaje de este jueves contra Irlanda del Norte. La Azzurra enfrenta la posibilidad de quedar fuera de una Copa del Mundo por tercera edición consecutiva tras los fracasos de 2018 y 2022.
El encuentro, que se disputará en Bérgamo, es la primera de dos finales que Italia debe ganar para clasificar al torneo en Norteamérica. De superar a los norirlandeses, los dirigidos por Gattuso deberán vencer como visitantes al ganador de la llave entre Gales y Bosnia y Herzegovina la próxima semana.
La exclusión de Federico Chiesa y la gestión del grupo
La previa del encuentro está marcada por la salida de Federico Chiesa, quien fue enviado de regreso al Liverpool. Aunque el cuerpo técnico citó “problemas físicos menores”, la decisión contrasta con la permanencia de otros jugadores lesionados como Sandro Tonali y Gianluca Scamacca en la concentración.
Gattuso sugirió que la baja de Chiesa se debió a una falta de disposición anímica del jugador: “Cuando escucho que alguien está dudando, es cuando sé que tengo que tomar una decisión”, señaló el técnico. El extremo del Bologna, Nicolò Cambiaghi, fue convocado de urgencia para cubrir la vacante en el ataque.
Estrategia y entorno del partido
Para evitar la presión mediática y los abucheos registrados en San Siro durante la derrota ante Noruega en noviembre, Gattuso seleccionó el estadio de Bérgamo. El estratega busca un ambiente de mayor respaldo para un plantel que ha trabajado especialmente en la resiliencia psicológica tras encajar cuatro goles en el segundo tiempo frente a los noruegos.
“Olviden que hemos ganado cuatro Mundiales y dos Eurocopas. Para nosotros, el único partido es el del jueves”, sentenció Gattuso.
Bajas en Irlanda del Norte
El conjunto visitante también reporta ausencias significativas. El defensa central Daniel Ballard (Sunderland) quedó descartado por una lesión en el isquiotibial, sumándose a la baja previa del capitán y lateral derecho del Liverpool, Conor Bradley.
En caso de obtener la clasificación, Italia quedaría encuadrada en el Grupo B de la Copa del Mundo, junto a las selecciones de Canadá, Qatar y Suiza.

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