Tel Aviv, Israel (20 de marzo de 2026).- En una conferencia de prensa televisada que marca el vigésimo día de las operaciones militares conjuntas entre Israel y Estados Unidos, el primer ministro Benjamín Netanyahu declaró que la República Islámica ha perdido la facultad técnica para enriquecer uranio y fabricar proyectiles balísticos. Según el mandatario, el conflicto actual avanza hacia una resolución más acelerada de lo previsto debido al debilitamiento estratégico de Teherán.
El jefe de Gobierno israelí detalló que dos de los tres pilares de la intervención militar —la anulación del programa nuclear y la industria de misiles— se han cumplido. Respecto al tercer objetivo, que consiste en el cambio de régimen en el país persa, Netanyahu señaló que dicha tarea recae ahora en la ciudadanía iraní.
El informe oficial destaca una cooperación estrecha entre las fuerzas estadounidenses e israelíes, logrando la neutralización total de la presencia naval de Irán en el mar Caspio. Asimismo, se reportó una reducción crítica en la infraestructura industrial bélica del país.
“El arsenal de misiles y drones de Irán está sufriendo una degradación masiva. Y será destruido. Cientos de sus lanzadores han sido destruidos. Sus reservas de misiles han sido duramente golpeadas y lo mismo ocurre con las industrias que los producen”.
Netanyahu enfatizó que la ofensiva no se detendrá hasta la eliminación total de estas amenazas:
“Seguimos reduciendo estas capacidades a pedazos. Las aplastaremos hasta el final, hasta que no queden más que cenizas”.
Durante la comparecencia, se abordó el reciente ataque israelí contra un yacimiento de gas natural en el golfo Pérsico. Netanyahu ratificó la versión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmando que Israel procedió con dicha operación sin realizar una notificación previa a Washington.
No obstante, el primer ministro subrayó que acatará las directrices de la Casa Blanca para las etapas venideras del conflicto. “El Presidente Trump nos pidió abstenernos de futuros ataques, y nos abstendremos”, afirmó ante los medios.
A pesar de la intensidad de los combates, el tono del Ejecutivo israelí fue de victoria. Netanyahu insistió en que “Irán está siendo diezmado” y que, tras casi tres semanas de hostilidades, la República Islámica carece de los recursos para sostener su programa de enriquecimiento de uranio y la producción de misiles balísticos, elementos centrales de su poderío regional previo a la guerra.

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