Un equipo de científicos del Hospital Universitario Vall d’Hebron y del Hospital Universitario de Santa Maria de Lleida ha documentado el primer caso a nivel global de transmisión de una enfermedad rara a través de un donante de esperma anónimo. El hallazgo, publicado en la revista científica Frontiers in Immunology, revela que la variante genética T328K del gen F12 fue transmitida a varios pacientes concebidos mediante técnicas de reproducción asistida a partir del mismo donante.
El padecimiento identificado es el angioedema hereditario, una patología poco frecuente caracterizada por episodios recurrentes de inflamación en la piel, el sistema digestivo y las vías respiratorias. Esta condición afecta principalmente a las mujeres portadoras de la mutación, quienes presentan síntomas difíciles de diagnosticar y tratar debido a que no responden a los tratamientos antialérgicos convencionales.
Hallazgos genéticos y diagnóstico retrospectivo
La investigación se originó tras el análisis de una paciente con hinchazón facial crónica. Al no encontrar antecedentes en la línea materna, el estudio genético detectó la mutación en el gen F12, la cual se repitió en otros individuos nacidos del mismo proceso de fertilidad. Tras contactar con el banco de esperma, se confirmó que el donante era portador de la variante genética, aunque no presentaba sintomatología clínica.
Esta detección permitió que la clínica de fertilidad notificara a otras mujeres que utilizaron el mismo material genético. La intervención temprana facilitó la identificación de nuevos casos en personas que, a pesar de portar la mutación, aún no habían desarrollado síntomas visibles, permitiendo un seguimiento preventivo.
Desafíos en la regulación de bancos de gametos
De acuerdo con Roger Colobran, uno de los investigadores principales, este caso subraya una vulnerabilidad en los protocolos actuales de reproducción asistida. Actualmente, los programas de donación de gametos priorizan el cribado de enfermedades infecciosas, pero no siempre incluyen análisis exhaustivos para mutaciones genéticas poco frecuentes.
Los expertos sugieren que este hallazgo debería impulsar una revisión de los estándares de seguridad en los bancos de gametos, incorporando pruebas genéticas más específicas en regiones donde determinadas variantes sean prevalentes. El objetivo es evitar la propagación inadvertida de patologías hereditarias por parte de donantes aparentemente sanos que actúan como portadores asintomáticos.

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