La empresa tecnológica Cortical Labs ha demostrado la capacidad de su sistema CL1 para interactuar con el videojuego ‘Doom’ utilizando un cultivo de 200.000 neuronas humanas. A diferencia de la inteligencia artificial basada exclusivamente en silicio, este hardware emplea tejido biológico vivo sobre una matriz de electrodos para recibir información y generar respuestas mediante patrones eléctricos en tiempo real.
El experimento no se limita a una ejecución aleatoria de comandos. El sistema recibe señales del entorno virtual y las traduce en descargas eléctricas que el tejido procesa para ejecutar acciones específicas del personaje. Según los responsables de la firma australiana, el objetivo central es moldear la capacidad de adaptación del tejido biológico frente a estímulos externos.
Interfaz biOS: El puente entre el software y las neuronas
Para establecer este bucle de interacción, Cortical Labs utiliza un software denominado biOS. Esta interfaz se encarga de convertir la información visual de ‘Doom’ en patrones de estimulación eléctrica aplicados directamente sobre el cultivo celular.
El proceso opera como un circuito cerrado:
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Estimulación: Las neuronas reciben datos del juego en forma de impulsos eléctricos.
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Respuesta: El tejido genera sus propios patrones de disparo eléctrico.
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Traducción: El software interpreta estas señales biológicas como movimientos o disparos dentro del motor de ‘Doom’.
De ‘Pong’ a la comercialización en el MWC 2025
Este avance representa la evolución de un precedente establecido en 2021, cuando la compañía logró que 800.000 neuronas jugaran a ‘Pong’. Aquel hito científico permitió el desarrollo del CL1, presentado en el Mobile World Congress (MWC) de 2025 como el primer ordenador biológico comercial del mundo.
A pesar del impacto técnico, los investigadores mantienen expectativas realistas sobre su rendimiento. Brett Kagan, miembro del equipo de Cortical Labs, aclara que el CL1 no es un cerebro en miniatura. El enfoque de la empresa no reside en la destreza del sistema para superar niveles de un videojuego, sino en utilizar el material biológico como un sustrato capaz de procesar información de formas que el silicio convencional no puede replicar.
API abierta y futuro del procesamiento biológico
Actualmente, Cortical Labs ofrece una API abierta para que desarrolladores e investigadores externos interactúen con la plataforma CL1. Aunque el sistema todavía requiere ajustes en la retroalimentación de aciertos y errores, la empresa confía en que esta prueba de concepto permita abordar tareas progresivamente más complejas.
El uso de neuronas vivas para el procesamiento de datos abre una nueva vía en la computación, posicionando al tejido biológico no como un sustituto de la IA actual, sino como un colaborador especializado en tareas de adaptación dinámica.

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