El Obispo de la Diócesis Matamoros-Reynosa Monseñor Eugenio Andrés Lira Rugarcía ofició este martes 31 de marzo a las 12 horas en los campos de Valle Hermoso, Tamaulipas una misa por el “Don de la Lluvia” para que venga a aliviar el desolador panorama agrícola en el norte de Tamaulipas.

Cientos de productores agrícolas y sus familias de varias comunidades de Valle Hermoso, Río Bravo, Matamoros y San Fernando se dieron cita para participar en la celebración litúrgica en el marco de las jornadas católicas de la semana santa 2026.
Lo anterior en busca de salvar parte de las 388 mil 174 hectáreas sembradas principalmente de sorgo y maíz en el norte de Tamaulipas, de acuerdo a datos previos aportados por Manuel Salinas Sánchez, Gerente de la Unión Agrícola Regional del Norte de Tamaulipas.
En información preliminar citó que esa región una de las más productivas en el noreste del país está flagelada por la sequía, ya que tiene casi cinco meses que no llueve en la entidad por lo que se ha perdido ya parte de las siembras y otra parte importante está al borde del siniestro.
“Es uno de los peores años para la agricultura de Tamaulipas, el pasado 20 de febrero concluyó el periodo de siembras para el cultivo del maíz y el 8 de marzo cerró el cultivo de sorgo de grano, con muy pobres superficies establecidas, que precisamente por falta de humedad quedaron sin sembrar 376 mil 104 hectáreas debidamente preparadas de un programa general de 764 mil 278 hectáreas”, aseveró.
Se pudieron establecer, aprovechando alguna humedad de diciembre o por haberse aventurado a sembrar en seco esperando la lluvia, 388 mil 174 hectáreas, básicamente de sorgo y de maíz, muy poco algodón, trigo o soya entre otros, añadió

La ceremonia religiosa se realizó en el Rancho Los Vidales, ubicado en la brecha 16 con 86 en el municipio agropecuario de Valle Hermoso.
“Confiamos en que en esta ocasión Dios nos bendiga nuestras parcelas y cultivos con la lluvia para que podamos seguir trabajando en busca de una cosecha regular que permite recuperar un poco de las inversiones realizadas”, auguró.

Los productores y sus familias, así como el Obispo de la Diócesis de Matamoros elevaron sus plegarias y oraciones pidiendo al San Padre les socorra con la anhelada lluvia que venga a mitigar la histórica sequía que les tiene al borde de la pérdida total de los cultivos, sus inversiones y su trabajo.

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