Ciudad de México (19 de marzo de 2026).- El sector energético global enfrenta una nueva crisis de suministros tras la ofensiva registrada este miércoles contra el complejo gasífero de Pars, en Irán. El incidente provocó una reacción inmediata en los mercados internacionales, donde el crudo Brent experimentó un repunte del 7.0%, alcanzando una cotización de 111.04 dólares por barril.
La tensión escaló luego de que la Guardia Revolucionaria de Irán emitiera advertencias directas contra infraestructuras estratégicas en Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Qatar. Como consecuencia de estas amenazas, la firma estatal QatarEnergy reportó daños de consideración mediante el uso de misiles en la ciudad industrial de Ras Laffan, consolidando el temor a un desabastecimiento prolongado.
Impacto en las referencias internacionales
El comportamiento de los precios reflejó la incertidumbre bélica en la región. Mientras el Brent consolidaba su posición por encima de los 110 dólares, el crudo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) registró un avance del 3.72%, situándose en 99.00 dólares, tras rozar máximos de sesión de 99.41 dólares durante la jornada.
Analistas financieros señalan que la persistencia del conflicto mantiene una presión constante sobre los futuros, acumulando cuatro sesiones consecutivas de volatilidad extrema.
Riesgos en el suministro y logística global
La parálisis operativa en el Estrecho de Ormuz representa la mayor preocupación para el comercio global, dado que por esta vía transita el 20% del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado (GNL). Las estimaciones actuales sugieren un recorte en la producción de Oriente Medio de entre 7 y 10 millones de barriles por día (bpd), cifra que equivale a cerca del 10% de la demanda global.
Al respecto de esta coyuntura, el analista de SEB, Ole Hvalbye, destacó la correlación directa entre el conflicto y el valor de los hidrocarburos:
“Los ataques al yacimiento South Pars impulsaron los precios del petróleo y el gas, y cualquier nueva escalada de ataques contra la infraestructura energética seguiría elevando los precios”.
Contexto financiero adicional
En el marco de esta crisis energética, la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed) comunicó su determinación de mantener las tasas de interés sin modificaciones, una decisión que coincide con el entorno de inestabilidad geopolítica y presiones inflacionarias derivadas del costo de la energía.

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