El delantero del Real Madrid, Vinícius Jr., ha vuelto a situarse en el centro del debate internacional tras denunciar un insulto racista durante el partido de ida de los playoffs de la Champions League contra el Benfica. El incidente ocurrió este 17 de febrero de 2026, cuando el brasileño acusó al jugador argentino Gianluca Prestianni de proferirlo tras marcar el gol de la victoria (1-0).
El encuentro en el Estádio da Luz se interrumpió durante 10 minutos después de que Vinícius informara al árbitro François Letexier sobre el agravio. Aunque Prestianni niega los hechos, el suceso marca un precedente: es la primera vez que el atacante señala directamente a un colega de profesión en el terreno de juego por actos discriminatorios.
Un historial de agresiones y precedentes legales
Desde su llegada a España en 2018, Vinícius ha enfrentado múltiples episodios de odio que han derivado en sentencias judiciales históricas:
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Mestalla (2023): El enfrentamiento con aficionados del Valencia generó una condena penal inédita en España por insultos racistas en un estadio.
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Caso Valladolid (2025): Cinco aficionados fueron condenados por delitos de odio, reafirmando la postura de los tribunales frente a la discriminación en el fútbol.
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Incidentes de odio: Desde el colgado de un muñeco con su imagen por parte de ultras del Atlético de Madrid hasta cánticos recientes en Albacete.
“No soy víctima del racismo. Soy el tormento de los racistas”, ha declarado el jugador, cuya postura firme le ha valido el respaldo de figuras como Kylian Mbappé, quien solicitó sanciones severas contra los responsables de estas conductas.
Factores de la hostilidad: Estilo de juego y visibilidad
La recurrencia de los ataques contra Vinícius ha generado diversas interpretaciones. Mientras que sectores críticos y técnicos como José Mourinho señalan el temperamento y las celebraciones del brasileño como factores que “encienden” a la grada, la defensa del jugador sostiene que su estilo provocador y su éxito como regateador no justifican bajo ninguna circunstancia el abuso racial.
Al señalar directamente a los agresores y elevar sus casos a instancias judiciales, Vinícius ha dejado de ser un objetivo pasivo para convertirse en un abanderado de la causa. Su visibilidad mediática y su negativa a guardar silencio han transformado los insultos en una herramienta de denuncia social que trasciende lo deportivo.







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