Washington, Estados Unidos (2 de febrero de 2026).- En un nuevo capítulo de presión diplomática, el presidente Donald Trump presumió haber logrado que México detenga sus suministros de petróleo hacia Cuba. Durante una comparecencia en la Oficina Oval, el mandatario estadounidense enfatizó que la isla ha quedado aislada de sus principales soportes económicos, señalando que la administración de Claudia Sheinbaum interrumpirá el flujo de hidrocarburos que sostenía a la nación caribeña.
Este anuncio surge apenas días después de que la Casa Blanca amenazara con imponer gravámenes comerciales a los países que mantengan el envío de crudo a territorio cubano. A pesar de que la presidenta de México afirmó el pasado domingo que el tema se mantiene bajo análisis en mesas diplomáticas, Trump dio por sentado el fin de la relación comercial energética entre ambos países.
Negociaciones bajo presión arancelaria
El líder republicano vinculó este logro con la vulnerabilidad financiera de la isla, asegurando que el país se encuentra en una situación crítica tras perder el apoyo de aliados históricos. Según Trump, el acuerdo con los líderes cubanos podría estar próximo, aunque bajo las condiciones de restricción impuestas por su administración.
Sobre la situación del país caribeño y el rol de México, el presidente Trump afirmó:
“(Cuba) es ahora una nación fallida. No están recibiendo dinero de Venezuela, ni de ningún otro lugar. Es una nación fallida. México dejará de venderles petróleo. Creo que estamos bastante cerca (de un acuerdo con Cuba). Pero estamos negociando con los líderes cubanos en este momento”.
El factor humano y la postura mexicana
Más allá de la estrategia de hidrocarburos, Trump destacó el impacto que estos cambios podrían tener en la comunidad cubana residente en Estados Unidos. Recordó el pasado de quienes huyeron de la isla y expresó su interés en facilitar que los exiliados puedan reencontrarse con sus familias en un escenario político distinto.
“Me gustaría ayudar a las personas que están aquí y que vinieron Cuba. Como saben, tenemos mucha gente que vino de Cuba, que fue expulsada de Cuba. Que huyó de Cuba, que llegó en balsas. Ellos atravesaron aguas infestadas de tiburones. No sé cómo lo lograron, y eso fue hace muchos años. Muchos querrían regresar. A muchos hombres les gustaría al menos visitar a sus familiares”.
Pese al tono triunfalista de Trump, quien sostiene haber solicitado personalmente este freno a Sheinbaum el sábado por la noche, la mandataria mexicana ha mantenido una narrativa de cautela. La discrepancia entre el anuncio de la Oficina Oval y la postura de Ciudad de México marca un punto de fricción sobre la soberanía energética y la política exterior en la región.







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