El instituto se encuentra extraviado de sus funciones que según se establecen en su decreto de creación que fue pensado para atender y proteger derecho de los migrantes tamaulipecos en el extranjero, así como a las personas en tránsito y retorno a la entidad, siempre velando porque se aplicaran los protocolos de actuación que establecen las leyes mexicanas e internacionales con el control de la convencionalidad, atendiendo los derechos humanos para todos.
Fue creado mediante el decreto 061 del 24 de mayo de 2011, iniciando como un organismo público descentralizado, con un consejo de administración que le permitía hacer labor para recibir donativos y aportaciones del extranjero y de particulares para su funcionamiento, con personalidad jurídica propia, recursos propios, sin embargo, resultó inmanejable para Egidio Torre Cantú, cuando quiso cesar a un director inoperante y el consejo no lo permitió.
Por ello se modificó el 30 de agosto de 2012 mediante decreto 105 dejándolo como organismo público desconcentrado dependiente de la Secretaría General de Gobierno, donde los recursos los pone el Gobierno del Estado por ello perdió autonomía y se ha manejado como un organismo político, perdiendo su esencia, actualmente lo dirige Juan José Rodríguez Alvarado, por segunda ocasión, un abogado que sigue con su mismo grupo de aduladores, medrando del presupuesto, sin nada que aportar.
Desde su fundación en 2011, a lo largo de 15 años sólo ha tenido 3 directores 2 veces José Carmona y 2 veces el actual Director General Juan José Rodríguez Alvarado con una persona intermedia que dejó Cabeza de Vaca muy intrascendente, porque la otorgó como premio político.
El ITM se ha convertido en el “Club de Tobi”, de José Pepe Carmona su primer director fue bueno sólo que resultó demasiado ególatra, ingobernable para el sistema, por ello fue corrido dos veces solo duró dos años con Egidio y otros dos con Cabeza de Vaca.
Juan José Rodríguez Alvarado, fue un sustituto de Carmona, hombre acostumbrado al caché, a la lisonja fácil y a la adulación con el tiempo se volvió inoperante, actualmente da pena ajena ver en lo que se convirtió el Instituto, en gestor de doble nacionalidad, algo que compete al Registro Civil, le vendió al gobernador Américo Villarreal la idea que sería gestor de votos con las familias de los migrantes radicados en USA.
En su momento esa idea era buena, siempre sin descuidar las funciones de protección de los migrantes (algo que no ha hecho) con la llegada de Donald Trump, ese enfoque del problema migratorio mutó, la estabilidad de nuestros compatriotas en el vecino país cayó y el enfoque debió volcarse en la recepción migratoria de una manera interinstitucional donde la ley obliga a las dependencias como el INM, Policía Federal, Sedena, Semar, Sector Salud, Protección Civil, CNDH, FGR, SG y los Estados y municipios donde el fenómeno tiene impacto.
El ITM ha olvidado solicitar que se armonice la Constitucional del Estado con la CPEUM, para que los migrantes pueblos originarios y grupos vulnerables tengan participación en política, de tal suerte que tengamos Diputados locales y derecho a puestos dentro del gobierno lo mismo que en los municipios con regidurías, esa responsabilidad se ha soslayado, discriminándolos.
Hay a saber 5 delegaciones como Matamoros, Reynosa Victoria, Tampico, Tula y una subdelegación en Nuevo Laredo, la ciudad más importante de Tamaulipas, hágame usted el favor, en Tula, Cd. Victoria no debería haber delegaciones, toda vez que ahí se encuentra la Dirección General, Tampico es otra instancia donde es imposible que los migrantes lleguen por barco y en dado caso se encuentra el INM con 2 personas de apoyo basta.
Es muy indicativo de cómo se maneja nuestro presupuesto al pagarle a funcionarios que no trabajan para lo que se les contrató con sueldos bastante onerosos con cargos de directores generales, direcciones, subdirecciones, jefaturas de departamento y de analistas bastante bien pagados.
Dentro del informe de Rodríguez Alvarado manifiesta con bombo y platillo que el 20 de diciembre de 2025 lideró la caravana Arroyo Seco proveniente de Texas integrada por 120 vehículos, cuando tan solo en Nuevo Laredo el 17 de diciembre pasaron 3,700 para hacer una sumatoria en diciembre de 37,000 vehículos en la ciudad y el ITM brilla por su ausencia, sólo existe en Cd. Victoria y esporádicamente brilla en conferencias de prensa.
Eso se llama corrupción, nuestros compatriotas sólo son asistidos por el sector Salud, INM, Policía Federal y algunos municipios, el elefante blanco pavoneándose en su incompetencia.







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