La ciudad de Nueva York se encuentra bajo estado de emergencia ante la llegada de una tormenta invernal que proyecta acumulaciones de hasta 70 centímetros de nieve. El alcalde Zohran Mamdani anunció un toque de queda temporal y el cierre total de vialidades clave para garantizar la seguridad de la población frente al fenómeno climático más intenso de la última década.
El operativo de seguridad restringe la movilidad desde las 21:00 horas del domingo hasta el mediodía del lunes. Durante este periodo, queda prohibido el tránsito de vehículos privados, camiones, bicicletas eléctricas y scooters en calles, puentes y carreteras, permitiendo únicamente el despliegue de servicios de emergencia y traslados esenciales.
Restricciones de movilidad y servicios públicos
La administración local determinó el cierre de escuelas y universidades durante la contingencia. Paralelamente, se activaron protocolos de asistencia para poblaciones vulnerables y personas sin hogar. El alcalde Mamdani exhortó a los residentes a evitar desplazamientos no esenciales, advirtiendo que la magnitud de la tormenta superará cualquier registro de los últimos diez años.
Pronóstico meteorológico y zonas afectadas
El National Weather Service prevé acumulaciones generales de entre 45 y 60 centímetros, con picos de 70 centímetros en sectores específicos de la metrópoli. El sistema invernal presenta las siguientes condiciones críticas:
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Ráfagas de viento intensas que reducirán la visibilidad a niveles de ventisca.
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Inundaciones costeras en las zonas bajas de la ciudad.
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Alcance regional: La trayectoria afecta a 54 millones de personas desde Maryland hasta el sureste de Nueva Inglaterra.
Impacto en el transporte y alerta regional
La crisis climática ha provocado la cancelación de más de 3,500 vuelos, según datos de FlightAware, con los aeropuertos de Nueva York como los puntos de mayor interrupción.
La emergencia no se limita a la Gran Manzana. En Nueva Jersey, la gobernadora Mikie Sherrill declaró el estado de emergencia para acelerar el uso de recursos federales, mientras que en Boston, la alcaldesa Michelle Wu mantiene activa la alerta por nieve ante pronósticos de similar severidad.
Esta tormenta impacta una región todavía afectada por el temporal de finales de enero, el cual causó más de cien víctimas mortales. Las autoridades reiteran el llamado a permanecer en los hogares y mantener suministros de artículos básicos hasta que las condiciones permitan retomar la actividad normal.







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