Un nuevo análisis forense liderado por el especialista Brian Burnett desafía el veredicto oficial de suicidio de Kurt Cobain, ocurrido en 1994 en Seattle. El informe sugiere que el líder de Nirvana pudo ser víctima de un homicidio ocultado mediante una escena del crimen manipulada, basándose en discrepancias halladas en la autopsia original y material fotográfico.
La investigación plantea que el cuerpo de Cobain presenta características biológicas que no corresponden a una muerte instantánea por arma de fuego. Este hallazgo reabre el debate sobre uno de los casos más mediáticos en la historia del rock.
Discrepancias en la autopsia: La teoría de la sobredosis
El equipo investigador analizó registros que indican daños en órganos como el cerebro y el hígado por falta de oxígeno. Según la investigadora Michelle Wilkins, estos signos son característicos de una sobredosis prolongada y no de un fallecimiento inmediato por disparo.
La hipótesis técnica sostiene que Cobain habría sido incapacitado con una dosis letal de heroína antes de que se accionara el arma. “Hay elementos que sugieren que esta persona no murió inmediatamente tras el disparo”, declaró Wilkins en testimonios recogidos por el diario Daily Mail.
Evidencias de una escena del crimen “montada”
El reporte detalla diversas irregularidades en la disposición de los objetos encontrados en el invernadero de la residencia en Seattle:
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Orden inusual: Los cartuchos de la escopeta aparecieron alineados a los pies del músico.
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Kit de consumo: El equipo de heroína y las jeringas estaban cerrados y tapados, algo atípico tras una administración de sustancias.
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Ausencia de sangre: No se detectaron salpicaduras en la mano izquierda de Cobain, la cual, por posición anatómica, debió recibir impacto de fluidos tras la detonación.
Respecto a la nota de suicidio, los peritos señalan que la caligrafía de las líneas finales —donde se expresa el deseo de morir— difiere del resto del texto, el cual se centraba principalmente en su retiro de la industria musical.
Respuesta de las autoridades de Seattle
Pese a los hallazgos presentados por el equipo de Burnett, la oficina del médico forense del condado de King mantiene el veredicto de 1994. Las autoridades locales informaron que no existe evidencia jurídica suficiente para modificar el acta de defunción o reabrir el caso de forma oficial.
Por su parte, el equipo forense insiste en la necesidad de una revisión por transparencia pública, argumentando que el cierre definitivo del caso ayudaría a mitigar el impacto cultural y los suicidios imitativos que han persistido entre los seguidores de la banda.







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