Washington, Estados Uniudos (12 de febrero de 2026).- El Gobierno de los Estados Unidos ha dado por concluida la intervención federal en Minnesota, un despliegue que marcó un hito por su magnitud y las controversias generadas en el área metropolitana de Minneapolis-St. Paul. Tom Homan, responsable de la gestión fronteriza de la administración, confirmó este jueves el cese de las actividades tácticas que iniciaron el pasado 1 de diciembre.
La operación, descrita oficialmente como el mayor esfuerzo de control migratorio en la historia del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), concluye con un balance superior a las 4,000 detenciones. Este operativo se convirtió en el eje central de la política de deportación masiva promovida por el presidente Donald Trump, aunque su ejecución estuvo marcada por un fuerte clima de agitación social y enfrentamientos en las calles.
Balance de seguridad y resultados operativos
De acuerdo con las declaraciones del “zar fronterizo”, la estrategia ha logrado reducir la presencia de elementos criminales en la región. Homan defendió la efectividad del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), asegurando que la intervención ha transformado el entorno de seguridad local.
Respecto a la eficacia del despliegue, Homan señaló:
“El aumento de casos está dejando a Minnesota más seguro. Lo repito, es menos un estado santuario para los delincuentes”.
Contexto de tensión y bajas civiles
A pesar de los resultados numéricos presentados por Washington, la operación enfrentó un severo escrutinio público tras incidentes violentos que resultaron en la muerte de dos ciudadanos estadounidenses. Los fallecimientos de Renee Good y Alex Pretti a manos de agentes federales en Minneapolis intensificaron las protestas y el debate nacional sobre los límites de la fuerza en las tácticas de control migratorio.
Estos eventos trágicos convirtieron a las ciudades de Minneapolis y St. Paul en el epicentro de una disputa política sobre los métodos de deportación y la seguridad ciudadana.
Continuidad de la política migratoria
El cierre de esta fase específica en Minnesota no implica una reducción en la vigilancia federal. El ejecutivo ha dejado claro que la finalización de esta maniobra logística no significa una pausa en su agenda de aplicación de la ley.
Homan advirtió que la vigilancia y el cumplimiento de las normativas migratorias persistirán de manera constante, sugiriendo que los recursos podrían ser redistribuidos hacia otras zonas estratégicas conforme avance el calendario administrativo.






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