Matamoros, Tamaulipas (4 de febrero de 2026).- La fisonomía de la frontera norte de Tamaulipas ha experimentado una transformación drástica en los últimos meses. Lo que antes eran centros de refugio operando al límite de su capacidad, hoy son espacios prácticamente deshabitados. Según declaraciones de Héctor Joel Villegas, Secretario General de Gobierno, la población actual en el sistema de albergues de toda la región se reduce apenas a 136 personas.
Este escenario contrasta radicalmente con los registros previos, donde el flujo de extranjeros y familias en tránsito mantenía una presión constante sobre la infraestructura local. La disminución es tal que las autoridades federales han procedido a desmontar centros de alojamiento temporal instalados a inicios de 2025, trasladando dicho equipamiento hacia el sur de México.
Del colapso a la disponibilidad de espacios
La saturación que alcanzó picos de hasta seis mil individuos en años anteriores ha quedado atrás. Las ciudades de Reynosa y Matamoros, identificadas históricamente como los epicentros del cruce fronterizo, así como Nuevo Laredo, presentan actualmente una actividad mínima en sus refugios.
El Secretario Villegas destacó el cambio de tendencia durante el presente sexenio estatal:
“Los albergues, que anteriormente tenían una capacidad de hasta seis mil personas y se encontraban al límite, actualmente albergan únicamente a 136 personas”.
Esta tendencia a la baja también se ha replicado en puntos logísticos clave fuera del estado, como el área metropolitana de Monterrey, donde las paradas obligatorias de migrantes han dejado de registrar las aglomeraciones de antaño.
Retorno voluntario e integración laboral
A diferencia de las crisis de años pasados, el panorama actual se caracteriza por una mejora en los procesos de repatriación y un incremento en los retornos voluntarios. A nivel estatal, se estima que cerca de 3,000 tamaulipecos han regresado a la entidad por cuenta propia tras buscar asesoría institucional.
Por otro lado, la administración estatal ha implementado mecanismos para que quienes decidieron permanecer en el estado no dependan de la asistencia social, vinculándolos con el sector productivo. Sobre este proceso de inserción, el funcionario señaló:
“A las personas migrantes que permanecían en los albergues, se les brindó oportunidades laborales, permitiéndoles integrarse de manera activa a la vida social y productiva del estado”.
Tendencias en la migración nacional
Las cifras oficiales indican que el fenómeno del retorno no es exclusivo de la frontera. Se calcula que el 40% de los mexicanos que emigran terminan regresando al país, lo cual equivale a unas 46,000 personas en el contexto nacional.
Actualmente, las labores de rescate o traslados forzosos hacia el sur de la República han disminuido considerablemente, ya que el tránsito de sur a norte se ha estabilizado. Villegas atribuyó esta nueva realidad a la aplicación de políticas con enfoque humanista que han priorizado el orden y la atención digna sobre la contención masiva.







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