Inadecuada la foto donde aparece La Jefa Claudia con guantes de box, como si llamara a “zafarrancho de combate” (cual decía el cronista de mi tiempo cada vez que iniciaba una pelea). Es opinión del columnista que no debió hacerlo por la sencilla razón de que “el deporte” en cuestión es una práctica salvaje y primitiva llevada al límite de adrenalina que tiene como objeto la destrucción total del rival si es necesario, siendo fuente de riqueza para mafias y empresarios a los que poco importa la vida humana.
Todos sabemos de muertes para “deleite” del público delirante y fanático sediento de sangre; peleadores mexicanos han matado sobre el ring como Lupe Pintor quien en 1980 mandó al otro mundo a Johnny Owen, lo mismo que hizo el cubano nacionalizado Ultiminio Ramos con Davey Moore en 1963, pero hay muchos casos más en este negocio inhumano cuyas víctimas buscando fama y dinero por lo general, solo obtienen desgracia y sufrimiento además de pisoteada su dignidad personal.
No está para saberlo, pero una ocasión el de la voz disfrutaba hermosa tarde de abril en la Alameda Central de la CDMX cuando a su banca se acercó un indigente solicitando algunas monedas. El rostro se me hizo conocido y pregunté: “¿Eres “el pajarito” Moreno?”. La respuesta fue afirmativa. El pobre hombre estaba consumido por el alcohol y las drogas, era una piltrafa. Había sido tremendo ganador de la mayoría de sus peleas por nocaut convirtiéndose en favorito de multitudes por lo que filmó películas y presumió noviazgos “de puro peluche”, por ejemplo, con Ana Bertha Lepe, actriz y finalista del concurso Miss Universo, también tuvo la oportunidad de obtener el campeonato mundial sin lograrlo al parecer porque no significaba atractivo comercial en otros países. Ricardo que así se llamaba, había sido minero en Zacatecas, pero alguien descubrió su fuerte pegada con la derecha y de ahí al cuadrilátero y exitoso ascenso hasta el derrumbe total. Tuvo cuanto quiso, pero debido a su ignorancia y falta de orientación todo se le fue de las manos y finalmente murió abandonado no sin antes pasar por un hospital psiquiátrico. Ha sido el destino de buen número de boxeadores en nuestro país.
Algunos sobreviven, pero con dificultad: Lupe Pintor es empleado del Metro; Carlos Zárate vende tortas a los noctámbulos asiduos clientes de los centros de diversión de la Colonia Morelos, (¡ay “Molino Rojo” y sus mariposas de vistosos colores!); Rubén Olivares, el célebre noqueador de la Bondojo tiene un espacio en el tianguis dominguero de La Lagunilla donde cobra por tomarse la foto y “oferta” los cuatro cinturones de campeón mundial sin que hasta ahora nadie se anime a comprarlos. También protagonizó películas como “Las Glorias del Gran Púas”, y algunas de “ficheras”, siendo centro de escándalos por su afición a las bebidas “espiritosas” y malas compañías.
Hasta los años setenta el box produjo auténticos ídolos, pero la euforia ya pasó. Por eso llama la atención que la Señora Presidenta promueva la barbarie, como lo hizo en “la mañanera” de este lunes, cual forma de que los jóvenes se alejen de los vicios y tentaciones reñidas con la ley. Insisto, más bien pareciera que los llama a practicar la violencia justo cuando la república padece de este mal que a diario deja incontables hechos delictivos donde no falta la pérdida de vidas inocentes. ¿No habrá otro deporte que cumpla la intención de purificar a las nuevas generaciones?. Está el atletismo que en su amplísima variedad ofrece saludables formas de enfrentar y triunfar sobre las circunstancias y presiones de la crueldad moderna. Recordad que AMLO prefirió el béisbol y hasta lo practicó durante su mandato como ejemplo a seguir lo que fue bien visto por una población acostumbrada a ser manipulada por el super espectáculo del fútbol manejado por influyentes personajes que se dan el lujo de embrutecer al público provocando pleitos y hasta crímenes, contando con la complicidad de autoridades que rehúyen prohibir la venta de alcohol en los estadios.
Conclusión: está claro que el box no es la mejor forma de lograr la paz en un país que aspira, respira, transpira violencia las 24 horas. Y ni modo que sea invento.
SUCEDE QUE
El optimismo en exceso hace daño…¿sabe cuándo extraditarán a Cabeza de Vaca?. ¡Nunca!.
Y hasta la próxima







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