La pretemporada en Barcelona fue solo el comienzo. El Aston Martin AMR26 que veremos en el Gran Premio de Australia será una máquina distinta. Adrian Newey, ingeniero jefe de la escudería, aseguró que el monoplaza sufrirá modificaciones importantes antes de la primera carrera oficial, programada entre el 6 y 8 de marzo.
La estrategia del equipo es clara. No mostraron todas sus cartas en los tests de la semana pasada. Por lo tanto, la versión final que conducirán Fernando Alonso y Lance Stroll sigue en desarrollo.
Según explicó Newey en una entrevista oficial, la mentalidad es evolutiva. “El Aston Martin AMR26 de Australia será muy diferente al que se vio en Barcelona, y el coche con el que acabemos la temporada en Abu Dabi también será muy distinto al del inicio. Es muy importante mantener una mente abierta durante toda la temporada”, afirmó el ingeniero.
Diseño del Aston Martin AMR26: ¿Agresivo o correcto?
Durante las pruebas en España, el diseño del coche impresionó a todos. Destacaron la anchura del morro, las suspensiones y la cubierta del motor. Sin embargo, Newey prefiere no usar etiquetas dramáticas sobre su creación.
“Nunca considero mis diseños agresivos. Simplemente sigo la dirección que creemos correcta. Puede interpretarse como agresiva porque hay elementos que no se han hecho antes, pero no lo sé”, señaló.
Además, el británico enfatizó la incertidumbre del nuevo reglamento de 2026. Nadie sabe con certeza cuál es la interpretación ganadora. “Hemos priorizado los fundamentos y el potencial de desarrollo, para poder evolucionar alerones, carrocería y otros elementos durante la temporada”, añadió el genio detrás del éxito reciente de Red Bull.
Retrasos en el túnel de viento y objetivos
El proyecto tiene metas ambiciosas. Buscan mejorar la manejabilidad para que sus pilotos extraigan el máximo rendimiento de forma consistente. No obstante, el camino no fue sencillo. El equipo enfrentó contratiempos logísticos importantes.
El nuevo túnel de viento no estuvo operativo hasta abril. En consecuencia, empezaron con desventaja frente a sus rivales. “Empezamos unos cuatro meses por detrás y eso comprimió mucho el ciclo de diseño. El coche se terminó prácticamente a última hora, por eso llegamos tan justos a Barcelona”, reconoció Newey.
Ahora, con una fábrica de última generación y el talento de Fernando Alonso, Aston Martin espera capitalizar el cambio de normativa. El verdadero potencial del monoplaza se revelará en Melbourne.







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