Washington, Estados Unidos (8 de enero de 2026).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a poner sobre la mesa la posibilidad de emprender acciones militares unilaterales contra cárteles del narcotráfico, en el marco de su política de seguridad hemisférica enfocada en frenar el flujo de drogas hacia su país.
Trump aseguró que su administración está lista para “tomar medidas contundentes contra los cárteles”, en declaraciones a la cadena Fox News, y defendió recientes operaciones militares como parte de esa estrategia.
Estrategia militar extendida
Desde septiembre de 2025, el Gobierno estadounidense ha llevado a cabo múltiples ataques contra embarcaciones en el Mar Caribe y el Pacífico, que atribuye al tráfico de drogas, en un despliegue militar sin precedentes en esa región.
En algunos casos, Trump ha señalado la posibilidad de ampliar la campaña más allá del mar abierto, incluyendo acciones sobre tierra firme en América Latina, como parte de su combate a organizaciones que denomina “narco-terroristas”, aunque no ha detallado si esto incluiría territorio mexicano.
Declaraciones y crítica internacional
El presidente estadounidense ha vinculado a los cárteles con problemas de seguridad interna, insistiendo en que operan con tal influencia que, desde su perspectiva, “controlan México”. Esta retórica ha generado inquietud en la región, dado que se produce en un contexto de tensiones por la soberanía y el derecho internacional.
La postura de Trump ha sido rechazada por líderes latinoamericanos que ven en estas expresiones una intromisión en asuntos internos y una justificación para posibles acciones militares sin el consentimiento del país afectado.
Un giro geopolítico delicado
La escalada militar dirigida a Venezuela, que incluyó la captura del presidente Nicolás Maduro y la ampliación de la presencia naval estadounidense en el Caribe, ha intensificado las preocupaciones sobre el alcance de la política exterior estadounidense hacia América Latina.
Expertos y analistas han advertido que este tipo de acciones, aunque justificadas por Washington como parte de la lucha antidrogas, podrían convertirse en una presión implícita sobre países vecinos como México para alinearse con enfoques más agresivos, o bien enfrentar la posibilidad de verse involucrados en operaciones de seguridad lideradas por Estados Unidos.
¿Mensaje a México?
Aunque no se ha anunciado ningún plan específico para incursiones en territorio mexicano, las declaraciones de Trump y la ampliación de la doctrina militar contra cárteles han sido interpretadas por algunos gobiernos y expertos como advertencias veladas.
Esto plantea un debate político y diplomático que podría intensificarse si la administración estadounidense decide cruzar nuevas fronteras operativas bajo justificaciones de seguridad nacional, sin el consentimiento explícito de los gobiernos latinoamericanos, incluido México.







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