El mecanismo contemplado establece que solo serían cubiertos los adeudos correspondientes a los últimos tres años, dejando fuera cargas heredadas por administraciones previas que crecieron con actualizaciones y recargos.
Núñez Montelongo detalló que algunos choferes debían cifras que oscilaban entre 100 y 120 mil pesos, pero con la propuesta en revisión podrían saldar su cuenta en alrededor de 15 mil pesos, gracias a la eliminación de intereses acumulados.
La noticia, afirmó, ya provocó movimientos positivos dentro del gremio, pues numerosos titulares de permisos han externado su interés en ponerse al corriente sin demora.
El subsecretario recordó que la tarifa en el servicio se mantuvo sin ajustes durante nueve años, lapso que complicó las finanzas del sector. Aunque recientemente se autorizó un aumento de tres pesos, admitió que ese incremento no alcanza para impulsar una renovación total de las unidades.
Por ello, consideró que la posibilidad de descuentos sustanciales funciona como un estímulo determinante para que los operadores regularicen sus papeles, sin frenar el servicio que prestan a miles de usuarios diariamente.
Además, subrayó que la regularización traerá consigo certeza patrimonial, lo que incluso permitiría a los beneficiarios traspasar sus concesiones.
“Muchos concesionarios se regularizarían de inmediato si se concreta este beneficio”, subrayó.
El funcionario explicó que será la Secretaría de Finanzas quien defina la vía para aplicar los descuentos: un acuerdo de pago único o la eliminación de intereses y recargos, mecanismos que —dijo— generarían un impacto económico equivalente para los transportistas.







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