Tamaulipas es una gran plataforma logística para importaciones y exportaciones de México con Estados Unidos y el mundo. Es la esquina dorada del norte de México.
Tiene 371 kilómetros de frontera con Texas, Estados Unidos de Norteamérica y a lo lago de ellos existen 18 puentes internacionales, desde Nuevo Laredo a Matamoros.
Igualmente cuenta con 433 kilómetros de litoral con el Golfo de México, desde la desembocadura del río Bravo a la del río Panuco. Ahí se encuentran los puertos marítimos de Matamoros, La Pesca (Soto la Marina), Altamira y Tampico.
Sus puertos conectan con importantes zonas industriales del noreste, del altiplano y centro del país.
Por lo tanto, dispone de una amplia red de carreteras federales y estatales que conectan polos de desarrollo con puertas de entrada y salida de mercancías y personas.
El puerto fronterizo más importante es Nuevo Laredo, Tamaulipas, por ahí cruza más de la tercera parte de las importaciones y exportaciones entre México y Estados Unidos. Es la Ciudad Aduanera del país y está por inaugurarse ahí la sede de la Dirección General d Aduanas de la Secretaría de Hacienda.
Para atender las necesidades de esa dinámica, desde hace décadas existe la autopista Monterrey-Nuevo Laredo y los puentes internacionales se han ido ampliado. El de mayor tráfico el puente III, está en proceso de ampliación y modernización para llegar a 18 carriles, un “monstruo”.
También existen autopistas que conectan a Monterrey con las otras ciudades relevantes de la frontera tamaulipeca y sus puentes internacionales, Reynosa y Matamoros.
Las tres vías, tienen gran dinámica y para garantizar un tráfico ágil se han construido ampliaciones de puentes y nuevos bulevares o libramientos que esquivan las zonas urbanas y permiten una mejor conectividad con las aduanas y puentes fronterizos.
Ese mismo criterio debió aplicarse hace más de tres décadas para enlazar la zona industrial de Saltillo y Monterrey con los puertos marítimos de Altamira y Tampico.
A pesar de la relevancia de estos puertos para la entrada y salida de productos a México y al mundo, no se ha podido concluir la autopista Monterrey-Tampico.
De Nuevo León hacia el puerto jaibo en sus 511 kilómetros, solamente existe una carretera de cuatro carriles con acotamientos en 150 kilómetros, es decir, hasta la ciudad de Linares.
El pequeño tramo de Linares a límites con Tamaulipas se reduce a dos carriles con acotamientos, a pesar de la peligrosidad porque son en su mayor parte cunetas.
En tanto que, en el territorio tamaulipeco, solamente hay algunos cuatro pequeños tramos de cuatro carriles al ingresa a la entidad, saliendo de Mainero hacia Hidalgo, unos cuantos kilómetros antes de llegar a Victoria y de Estación Manuel en González a Tampico.
Tengo desde el 15 de julio de 1980 de radicar en Cd. Victoria, Tamaulipas y desde entonces escucho en los políticos tamaulipecos los compromisos de gestionar la autopista Linares-Tampico.
Y obvio de los presidentes, el compromiso de hacerla realidad.
El priista Miguel de la Madrid Hurtado inauguró el Puente Tampico sobre el río Pánuco, que conecta Tampico con el norte de Veracruz. Y desde entonces se esbozó la autopista Tampico-Monterrey.
En el resto de los estados del norte de México, Sonora, Chihuahua, Coahuila y Nuevo León, se han construido numerosas autopistas.
Hay autopistas en los mil 375 kilómetros de Linares Nuevo León a Cd. Juárez Chihuahua. La mayor parte federales, pero algunos tramos importantes estatales en Chihuahua y Coahuila.
Mientras que, en Tamaulipas, a lo más que hemos llegado es a los cuatro pequeños tramos citados líneas arriba, así como a la ampliación de siete a doce metros, es decir, dos carriles con acotamientos, gracias al tesón y enjundia del exgobernador Manuel Cavazos Lerma.
Rodolfo Félix Valdez exsecretario de Comunicaciones y Transportes (SCT) llegó a gobernar Sonora y tapizó la entidad de autopistas.
En Tamaulipas tuvimos al victorense Manuel Rodríguez Morales como Subsecretario de Infraestructura de la SCT y la gestión e impulso para atender rezagos en su sueño natal, fue casi nulo.
Desgraciadamente, a pesar la importante plataforma logística que es la entidad con sus 18 puentes internacionales y cuatro puertos marítimos, seguimos siendo el “patito feo” en la infraestructura carretera, en especial en la conclusión de la Tampico-Linares-Monterrey.
Me ilusioné cuando el priista Enrique Peña Nieto siendo candidato presidencial en 2012 se comprometió a concluir la citada vía. Pero terminó su sexenio y no se concretó.
Tampoco lo realizaron los panistas Vicente Fox y Felipe Calderón que antes alardearon con lo mismo.
Hago este recuento del cuento de la soñada autopista porque la saturación de la ruta Tampico-Linares-Monterrey es muy fuerte.
Es más que urgente su construcción y mejoramiento de algunos tramos con nuevos trazos, para responder a las exigencias del tráfico de automóviles y sobre todo del transporte de carga.
Además, hay que destacar que el litoral tamaulipeco en las playas de Miramar en Madero, Playa Tesoro en Altamira, Barra del Tordo en Aldama, La Pesca en Soto la Marina, Carbonera en San Fernando y Bagdad en Matamoros, son las playas del noreste y altiplano de México y sur de Texas.
En periodos vacacionales de semana santa y verano, la comunión de tráfico de carga, pasajeros, familiares y turistas sobresaturan la ruta y la hacen muy peligrosa.
Y algo más complicado, aún, es la intensa movilización que se da en las vacaciones decembrinas que comprenden la navidad y el año nuevo.
Para dar una idea de ello, el 28 de diciembre entre 18:30 horas y 20:00 horas recorrí la ruta Linares-Victoria con un intenso tráfico que entre otro tipo de unidades incluyó cerca de cien tractocamiones con doble remolque.
La sobrecarga, el exceso de velocidad, el tránsito en horarios restringidos, la sobresaturación de luces en las unidades, representan un grave peligro para todos las unidades y tripulantes que usan esta vía.
En general, toda la vía, desde Linares a Altamira es sumamente peligrosa. Los últimos días se han registrado accidentes muy dramáticos y dantescos, provocados por operadores de los tractocamiones.
Tres de ellos muy espectaculares y trágicos porque las unidades arrolladas quedaron como acordeón y carbonizadas al igual que sus tripulantes.
En un carro Focus cuatro personas murieron calcinadas y otras tres en una camioneta Ford F150. Quedaron como si hubieran sido coches bomba de terroristas en el Medio Oriente.
Un autobús de pasajeros se estrelló contra un tráiler que estaba parado en plena carretera, muriendo dos pasajeros y 35 más resultaron heridos.
Los tres casos en las cercanías de Ciudad Victoria, la capital de Tamaulipas y asiento de los tres Poderes del Estado.
La dinámica de la red carretera de Tamaulipas y su calidad de plataforma logística de exportaciones e importaciones, así como la movilidad turística y de paisanos, exigen y obligan a la urgente construcción en particular de esta autopista, así como la de límites del estado de San Luis Potosí-Victoria-Matamoros.
Tarea ineludible para los gobiernos de la Cuarta Transformación que presiden Claudia Sheinbaum Pardo en México y Américo Villarreal Anaya en Tamaulipas.
Tamaulipas requiere, aclama y reclama CARRETERRAS, más que trenes.
Las carreteras y autopistas deben ser fortalezas, no tumbas.
Feliz Año 2026 para usted y familia, que sea venturoso. Un fuerte abrazo.







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