Los lugares más interesantes para el turismo activo en México: mi travel-diario
Cuando planeé mi viaje por México, tenía claro una cosa: no quería pasar todo el tiempo acostado en la playa con un cóctel en la mano. Me interesaba moverme, caminar, nadar, probar cosas nuevas y conocer el país de una forma más real. Y la verdad es que México resultó ser perfecto para eso. Aquí hay tantas opciones para el turismo activo que, a veces, cuesta decidir por dónde empezar.
Riviera Maya: cenotes que parecen de otro planeta
Mi primer destino fue la Riviera Maya. Mucha gente la asocia solo con hoteles todo incluido, pero para mí fue uno de los lugares más activos del viaje. Los cenotes fueron lo más impresionante: nadar en agua dulce dentro de cuevas, con la luz entrando desde arriba, es una experiencia difícil de explicar.
Además, hice snorkel cerca del arrecife y fue increíble ver tantos peces tan cerca. También probé paddle board temprano en la mañana, cuando el mar está tranquilo y todavía no hay mucha gente. Cozumel quedó pendiente para otra ocasión, pero todos dicen que el buceo ahí es de los mejores del país.
Oaxaca: surf, polvo y libertad
Después me fui a Oaxaca y el cambio de ambiente se nota de inmediato. Puerto Escondido tiene una energía muy especial. Es famoso por el surf y, aunque no soy experto, intenté subirme a un par de olas. No fue perfecto, pero la experiencia valió totalmente la pena.
Lo mejor de Oaxaca es que no todo gira alrededor del mar. En el interior hay montañas, caminos para caminar y pueblos pequeños donde el tiempo parece ir más lento. Hice una caminata por la Sierra Madre y fue uno de esos momentos en los que te das cuenta de lo grande y diverso que es México.
Chiapas: naturaleza en serio
Chiapas fue probablemente la parte más intensa del viaje. Aquí la naturaleza se siente más salvaje y menos controlada. El Cañón del Sumidero impresiona mucho más en persona: las paredes son enormes y el recorrido en lancha te hace sentir muy pequeño.
También visité las cascadas de Agua Azul. Aunque había bastante gente, el color del agua y el sonido constante hacen que todo valga la pena. Palenque fue otro punto alto del viaje: caminar entre ruinas mayas rodeadas de selva, con sonidos de animales alrededor, es una experiencia que se queda contigo.
Ciudad de México: más que una gran ciudad
La Ciudad de México fue una sorpresa total. Sí, es grande, caótica y ruidosa, pero también tiene acceso a naturaleza increíble. Desde la ciudad hice una excursión al Iztaccíhuatl. El senderismo a esa altura cansa bastante, pero las vistas son espectaculares.
Me gustó mucho esa mezcla de días intensos en la ciudad y escapadas a la montaña para desconectar. Además, hay parques, ciclovías y espacios verdes que no te imaginas en una megaciudad.
Baja California: desierto y mar en un solo lugar
Baja California se siente como otro país. El paisaje es seco, casi desértico, pero de repente aparece el océano. Aquí hice kayak y snorkel, y fue una de las experiencias más tranquilas de todo el viaje.
No coincidí con la temporada de ballenas, pero solo saber que puedes verlas ahí ya dice mucho del lugar. Es un destino ideal si te gusta viajar a tu ritmo, acampar y sentirte lejos de todo.
Yucatán: historia y movimiento
Yucatán fue una parada más relajada, pero igual de interesante. Renté una bicicleta y recorrí zonas arqueológicas, algo que recomiendo mucho porque te permite ir a tu propio ritmo. Chichén Itzá impresiona incluso si ya has visto muchas fotos antes.
Después de caminar bajo el sol, no hay nada mejor que nadar en un cenote. También hice kayak en manglares y fue una experiencia muy tranquila, perfecta para cerrar días largos.
Cosas que aprendí en el camino
Viajar de forma activa en México es increíble, pero hay que ser consciente del clima y del esfuerzo físico. El calor cansa más de lo que uno espera, así que llevar agua, bloqueador solar y tomarse descansos es clave. También conviene revisar la temporada de lluvias antes de planear algunas actividades.
Las noches también cuentan
Después de días largos caminando, nadando o surfeando, muchas noches solo quería descansar y, como entretenimiento ligero, algunos viajeros optan por seguir partidos y jugar en una casa de apuestas deportivas desde el hotel.
Conclusión personal
México es un país que te invita a moverte. No importa si prefieres el mar, la montaña, la selva o la historia, siempre hay algo que hacer. Viajar de forma activa no solo te deja mejores fotos, sino recuerdos más reales y la sensación de habe







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