Ciudad Victoria, Tamaulipas (12 de enero de 2026).- La travesía de un devoto ciclista originario de Reynosa continúa con renovada energía. Tras enfrentar condiciones climáticas adversas que pusieron en riesgo su avance, el viajero retomó su camino desde Padilla, Tamaulipas, con un objetivo claro: alcanzar el santuario de El Chorrito. Este trayecto no es una simple travesía deportiva, sino el cumplimiento de una profunda manda religiosa que el hombre realiza con determinación.
Protección en la ruta
Para cumplir con su promesa, el peregrino utiliza una bicicleta tricarga donde transporta una imagen de la Virgen de Guadalupe. Debido al mal tiempo y la escasa visibilidad en las carreteras, recibió apoyo crucial por parte de la Guardia Estatal de Apoyo Carretero. Los agentes de la Estación Segura Vicente Norte le brindaron refugio y café caliente, permitiéndole pernoctar en un lugar seguro y evitar los peligros del tránsito nocturno.
Seguridad y solidaridad
Gracias a esta intervención, se garantizó la integridad física del ciclista, quien pudo descansar antes de seguir su ruta hacia el destino sagrado. La labor de vigilancia en las Estaciones Seguras resultó fundamental para que esta expresión de fe no terminara en un incidente vial. Una vez recuperado, el reynosense reanudó su marcha, llevando consigo su fe y el agradecimiento por el apoyo recibido en territorio tamaulipeco.







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