Detrás de cada dispositivo electrónico que nos comunica hay un proceso productivo importante que deja una huella ambiental difícil de borrar. La cadena de extracción, producción y logística consume enormes cantidades de energía, agua y materiales críticos, y, en un mercado que se reinventa de manera casi permanente, la presión por innovar convive con la urgencia de reducir la huella ecológica. Hoy, el verdadero desafío es fabricar tecnología de última generación, dañando lo menos posible. En este artículo te vamos a contar cómo se están gestando los cambios.
¿Con qué materias primas se fabrican los celulares?
Los teléfonos celulares se fabrican con más de 60 materias primas, entre las que podemos mencionar metales, minerales estratégicos, (tierras raras), plásticos y vidrio. Muchas de ellas, provienen de cadenas globales de extracción que generan un fuerte impacto ambiental.
Materias primas clave
El trabajo con litio, cobalto, níquel, manganeso (para fabricar baterías) y tierras raras (esenciales para que tu celular sea liviano, potente, con buena pantalla y buen sonido) requiere gran cantidad de energía para mover maquinarias pesadas, bombear agua y procesar minerales. Esta etapa es intensiva porque implica separar materiales de baja concentración y transportarlos largas distancias. El resultado es un impacto ambiental adicional como deforestación y contaminación.
¿Qué son las tierras raras?
Son un grupo de 17 elementos químicos esenciales para fabricar tecnología moderna de alto rendimiento (desde celulares hasta autos eléctricos). Se llaman “raras” porque no suelen encontrarse en forma pura ni en concentraciones que permitan una extracción económica.

Consumo energético en la fabricación de celulares
La energía utilizada depende del país donde se produce y de su matriz energética. La fabricación de un celular consume gran cantidad de energía que proviene mayormente de fuentes fósiles, lo que convierte a la etapa de producción en la principal responsable de su huella de carbono.
Producción de componentes electrónicos
Es la fase más demandante de energía porque fabricar un procesador consume electricidad y calor en grandes cantidades. La producción de pantallas OLED y AMOLED también es altamente intensiva, además se utilizan adhesivos y resinas que liberan sustancias tóxicas que hay que manejar con mucho cuidado.
Baterías
El refinado de litio y la fabricación de celdas requieren calor, presión y procesos electroquímicos continuos, que generan emisiones químicas.
Montaje y ensamblado
Aunque con menor intensidad, el ensamblado también consume energía para soldado, pruebas y control de calidad.
Transporte y logística
Los dispositivos viajan miles de kilómetros por barco o avión sumando emisiones, aunque en menor medida con respecto a la fabricación.
¿Por qué es tan importante el consumo energético?
Porque la mayor parte de la huella ambiental de un smartphone se da durante la fabricación, antes de que sea usado por primera vez. Por ello, reparar para extender la vida útil es un recurso sostenible muy apreciado.
Químicos y residuos tóxicos
El uso de químicos y la generación de residuos tóxicos es uno de los aspectos más críticos y menos visibles en la fabricación de celulares. La producción de chips requiere muchos pasos químicos que son esenciales para lograr precisión nanométrica, pero representan riesgos para los trabajadores y el ambiente si no se maniobran adecuadamente.
Emisiones atmosféricas
Algunos procesos liberan gases fluorados de efecto invernadero (mucho más potentes que el CO₂) y vapores tóxicos que requieren sistemas de filtrado avanzados.

Residuos electrónicos (e‑waste)
Aunque se generan al final del ciclo de vida, el crecimiento de los residuos electrónicos es uno de los problemas ambientales más urgentes a resolver. La vida útil de un celular, 2 a 3 años, acelera el recambio y multiplica los residuos. Esto provoca un flujo constante de aparatos descartados y los datos actuales arrojan cifras actuales que son alarmantes.
¿Por qué es tan problemático?
Porque el e‑waste combina toxicidad y desperdicio de recursos. Los smartphones contienen metales valiosos, pero la mayoría termina enterrada o quemada.
¿Qué se hace con los residuos electrónicos?
Muchos residuos electrónicos de Europa, EE. UU. y Asia terminan en África o en el sudeste asiático, donde se desarman informalmente, sin protección y provocando problemas de salud pública y contaminación persistente.
Medidas importantes para evitar riesgos
Las autoridades están creando leyes para concientizar al productor, implementando programas de reciclaje y estableciendo puntos de recolección. También están incentivando la economía circular, las reparaciones y la fabricación de dispositivos con material reciclado. De esta manera, se evita el recambio continuo.
Soluciones y avances que está adoptando la industria de los celulares para reducir su impacto ambiental
Extender la vida útil de un celular es, hoy, la acción más ecológica posible; por ello, en los últimos años, muchas marcas adoptaron cambios de rumbo orientados hacia una producción más responsable. A continuación, te contamos qué medidas implementaron.
Incorporación de mayor cantidad de materiales reciclados en los dispositivos: plásticos reciclados post‑consumo, aluminio y acero de marcos y botones, vidrios de pantallas y tapas traseras y tierras raras recuperadas de dispositivos antiguos. El uso de estos materiales reciclados va disminuyendo la huella de carbono que provoca la fabricación. El Samsung Galaxy S23 incorpora en su fabricación materiales reciclados, pero, como cualquier dispositivo electrónico, su producción aún sigue teniendo impacto ambiental.
Baterías más sostenibles donde se redujo el uso de cobalto, se aumentó la vida útil y se investigó las baterías en estado sólido para mayor seguridad.
Energía renovable: los grandes fabricantes ya comenzaron a utilizar energía solar y eólica y sistemas de eficiencia energética en plantas de semiconductores.
Reducción de químicos peligrosos: las empresas también comenzaron a sustituir solventes y ácidos tóxicos, a mejorar los sistemas de filtrado, el tratamiento de residuos y a certificar procesos bajo estándares ambientales internacionales.
Packaging sostenible: hoy se está eliminando el plástico en las cajas, se usa papel reciclado y tintas vegetales y se redujo el tamaño del empaque para disminuir emisiones en transporte.
Otras medidas importantes: las marcas están invirtiendo en plantas avanzadas de reciclaje que recuperan oro, plata, cobre, litio y tierras raras, programas de devolución de dispositivos usados y sistemas de trazabilidad para evitar que el e‑waste termine en basurales informales.
Avancemos tecnológicamente y cuidemos el planeta
Por estos días, la sostenibilidad y la ingeniería de materiales avanzados van de la mano tratando de encontrar soluciones. Economía circular es uno de los conceptos más transformadores cuando hablamos de sostenibilidad tecnológica; no se trata solo de reciclar sino de tomar conciencia y no descartar los aparatos sin darles la oportunidad de repararlos. Afortunadamente, este enfoque está empezando a cambiar y tanto fabricantes como consumidores se están comprometiendo.







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