Lo que debía ser una noche de fiesta para Cruz Azul en Tamaulipas terminó con un sabor amargo. La “Máquina”, actual campeona de la Concacaf Champions Cup, cerró su preparación para el Clausura 2026 con una derrota 2-1 ante la Jaiba Brava, el vigente monarca de la Liga de Expansión.
El Estadio Tamaulipas lució un lleno impresionante para recibir a los dirigidos por Nicolás Larcamón, quienes, a pesar de dominar gran parte del primer tiempo, pagaron muy caro sus errores puntuales en la zona baja.
Un primer tiempo de oportunidades desperdiciadas
Desde el arranque, Cruz Azul mostró su jerarquía. Apenas al minuto 4, una combinación entre Jorge Sánchez y José Paradela estuvo a nada de terminar en gol, pero el portero local, Joel García, apareció de forma heroica.
Paradela volvió a ser protagonista al minuto 13 con una jugada increíble: tras un centro preciso de Rotondi, quedó solo frente al arco, pero su disparo fue directo a las manos del guardameta. El dominio celeste era evidente, pero la falta de contundencia y las constantes atajadas de García mantuvieron el cero al descanso.
De la ventaja al descontrol defensivo
El segundo tiempo comenzó de la mejor manera para los visitantes. Antes de cumplirse el primer minuto del complemento, Jeremy Márquez tomó un balón en los linderos del área y, con un derechazo cruzado, puso el 1-0 que parecía encaminar la victoria cementera.
Sin embargo, la historia dio un vuelco drástico debido a dos desatenciones fatales:
-
El error de Willer Ditta: Al minuto 56, el defensor colombiano cometió un “oso” al intentar un pase retrasado que terminó en un tiro libre indirecto dentro del área. José Clemente no perdonó y con un potente zurdazo puso el empate 1-1.
-
El penal de Erik Lira: Solo cuatro minutos después, un pase filtrado impactó en la mano de Lira dentro del área. El árbitro no dudó en señalar la pena máxima, la cual fue ejecutada con autoridad por Edson Torres para el 2-1 definitivo.
Conclusiones antes del debut
A pesar de los intentos finales y la presión ejercida por el equipo de Larcamón, el marcador no se movió más. La Jaiba Brava defendió su ventaja con uñas y dientes, regalándole una alegría enorme a su afición y dejando a Cruz Azul con muchas tareas pendientes, especialmente en la concentración defensiva, antes de que inicie el torneo oficial.







Discussion about this post