Parece increíble, pero están por cumplirse 30 años desde la última vez que la estrella solitaria brilló de verdad en la NFL. Aquel Super Bowl XXX no solo fue el último trofeo en sus vitrinas; fue la última vez que los Dallas Cowboys pisaron el escenario del “Súper Domingo”. Este 2026 la historia se repite: el equipo más popular de México tendrá que ver los playoffs por televisión tras otra temporada para el olvido.
Ni los cambios de nombres han sido suficientes. Han pasado quarterbacks como Dak Prescott, Tony Romo o Drew Bledsoe; entrenadores como Mike McCarthy, Jason Garrett o el mismo Bill Parcells. Incluso con figuras de la talla de Ezekiel Elliott, CeeDee Lamb o George Pickens, el resultado siempre es el mismo. No importa si avanzan como líderes divisionales o como el mejor sembrado de la Nacional; al final, los Cowboys simplemente han fracasado.
Una temporada marcada por la irregularidad
El camino en este 2026 empezó con el pie izquierdo. La salida de Micah Parsons hacia los Green Bay Packers —uno de los rivales más odiados— dejó una herida abierta en la defensa que nunca terminó de sanar. Aunque la llegada de George Pickens prometía un ataque explosivo junto a Prescott, la realidad en el emparrillado fue muy distinta.
La campaña fue una montaña rusa. Dallas comenzó perdiendo el kickoff ante Eagles y, aunque lograron victorias importantes frente a Philadelphia y Kansas City (los finalistas del Super Bowl 59), la consistencia nunca llegó. Los golpes de realidad ante Detroit y las derrotas consecutivas frente a Vikings y Chargers en la Semana 16 terminaron por sepultar cualquier esperanza de postemporada.
Una grandeza que se desvanece
Para la afición mexicana, que creció viendo a Dallas como el gigante de la liga, el panorama es desolador. Esa identidad ganadora se ha desgastado tanto que otros equipos ya están ocupando su lugar en el corazón de los fans.
Este 28 de enero de 2026 se marca un aniversario amargo: tres décadas del último título. En aquel entonces, los Cowboys eran los más ganadores junto a San Francisco; hoy, equipos como los Patriots y Steelers ya los superaron, mientras que la dinastía de los Chiefs y otros rivales históricos les pisan los talones.
Al final del día, los Dallas Cowboys se han convertido en el ejemplo de que la marca, la nostalgia y el valor económico no ganan partidos en enero. La franquicia más valiosa del mundo sigue viviendo del recuerdo, mientras el resto de la NFL avanza a una velocidad que en Texas parecen no poder alcanzar.







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