Matamoros, Tamaulipas (7 de enero de 2026).- Las boyas flotantes instaladas por autoridades de Estados Unidos sobre el Río Bravo, frente a Matamoros, ya operan de manera plena y, de acuerdo con reportes oficiales, han logrado reducir el número de personas que buscan ingresar sin autorización a territorio texano por el cauce del río.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) indicó que la medida comenzó a mostrar resultados desde su colocación, al limitar el paso en uno de los corredores migratorios más utilizados y riesgosos.
“Tiene como objetivo crear un entorno fronterizo más seguro para los agentes de patrullaje, así como disuadir a los inmigrantes indocumentados de intentar cruzar la frontera ilegalmente por vías fluviales peligrosas”.
Además del descenso en cruces, autoridades señalan que la presencia de estas boyas dificulta la actividad de redes dedicadas al narcotráfico, la trata de personas y otros delitos que operan entre Texas y Tamaulipas.
La estructura flotante, instalada en el condado de Cameron, forma parte de un proyecto impulsado por el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, que contempla un tramo total de 27 kilómetros sobre el río. Su implementación responde a la detección de un punto vulnerable que había sido aprovechado por grupos criminales.
“En respuesta a esta brecha, la CBP ha identificado la necesidad de construir barreras fluviales para apoyar la misión de seguridad fronteriza en las vías fluviales”.
Funcionarios estadounidenses destacaron que la colocación de boyas es una de las acciones para mantener control operativo en la frontera sur y cumplir órdenes ejecutivas en materia migratoria.
Con la infraestructura ya colocada y en uso, autoridades norteamericanas aseguran una disminución notoria en el flujo irregular, aunque no han revelado cifras concretas de la caída registrada.







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