Esta celebración del bautismo del señor es el término del tiempo de navidad, para dar lugar o comenzar el tiempo ordinario, que no por llevar ese nombre es de menos importancia, cada tiempo litúrgico, tiene su beneficio. Esta celebración nos recuerda la importancia de nuestro propio bautismo, y Jesús nos da ejemplo de ello, se bautiza no solo porque lo necesite, si no que quería darnos ejemplo de la importancia de este sacramento.
Juan el Bautista se resistía a bautizarlo, puesto que el bautismo de Juan era de conversión, y Jesús no necesitaba convertirse, pero ante la insistencia lo hizo y fue entonces que se escuchó la voz del Padre decir “este es mi hijo amado en quien tengo mis complacencias”. Con un orgullo grande de Dios por su hijo Jesús siempre cumpliendo su voluntad.
Este es uno de los más grandes sacramentos que tenemos como cristianos, de hecho, es la iniciación cristiana, antes de ello somos criaturas de Dios, pero ya con el bautismo somos hijos amados de Dios, que junto con nuestros papás y padrinos iniciamos ese recorrido hermoso de la mano de Dios, esta es la gracia más grande que hemos recibido.
Es la puerta para los demás sacramentos, y el bautismo, la confirmación y la comunión, forman parte de los sacramentos de iniciación cristiana. Es lo más hermoso que nos pude suceder después de nacer, renacer del agua del espíritu santo, tenemos acceso a la vida eterna, y solamente como decimos en el credo, podemos recibir este sacramento, no varias veces.
Decimos en el credo una sola fe, un solo, bautismo, un solo Dios y Padre, no muchas veces, y no solo por costumbre, sino como un medio de salvación, ya lo menciona San Juan 3: 5-8 “de cierto te digo que el que no nace del agua del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que nace de la carne es carne y lo que nace del espíritu es espíritu.”
Por lo tanto, la biblia no menciona una edad determinada para recibir el bautismo, sino la finalidad de este es para alcanzar el reino de los cielos, por eso entre más pequeños recibamos el sacramento es mucho mejor, si en ese momento no tenemos dinero para fiesta ya se festejará después, pero que no se prive a un bebé de esta gracia solo por la falta de dinero para el festejo.
De allí la importancia de asumir tanto papás como padrinos el verdadero compromiso al acercar a una persona al sacramento del bautismo, de formarle en ella la fe para que logre salvarse, ya tiene el boleto (por así decirlo) para la vida eterna, solo falta guiarla, para que lo consiga, por eso se debe elegir seriamente, a quienes van a ayudar a los papás con este compromiso y misión.
No se trata de modas, de cuatro o seis padrinos o dos madrinas o dos padrinos, sino un matrimonio que esté casado por la iglesia y viva su fe de la mejor manera, por eso son los dos requisitos que se piden, acta del niño o niña de nacimiento y acta del sacramento del matrimonio de los padrinos, no es un juego el ser padrino, sino un compromiso serio con el ahijado y sobre todo con Dios.
El día de nuestro bautismo es una fecha tan importante que deberíamos tener siempre presente, sentirnos orgullosos de ser hijo de Dios, tristemente muchos no sabemos en qué fecha nos bautizaron, es nuestro cumpleaños de hijos de Dios, ojalá preguntemos y festejemos este día tan importante, pero sobre todo que vivamos como sus hijos para alcanzar la vida eterna.
Gracias Dios por ser nuestro padre.
Recuerda Dios sin ti sigue siendo Dios, pero nosotros sin él no somos nada
Su atento servidor: Pbro. José Dolores Muñoz Trujillo







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