La crisis de los Gigantes del Cibao parece no tener fin. Este martes, las Águilas Cibaeñas aprovecharon el mal momento de sus vecinos del nordeste para imponerse 6-5, sumando una victoria vital que mantiene a la novena amarilla en la lucha por los primeros puestos de la semifinal de la Lidom.
Con este resultado, los Gigantes siguen sin conocer la victoria en esta postemporada, acumulando un preocupante 0-8, mientras que las Águilas se aferran al tercer lugar, acechando de cerca a los Leones del Escogido y a los Toros del Este.
Un inicio movido y un susto en el terreno
El partido en el estadio Julián Javier arrancó con fuerza. Leody Taveras puso a vibrar a la fanaticada aguilucha desde la primera entrada con un cuadrangular solitario. Sin embargo, los Gigantes respondieron rápido gracias a un sencillo de Johan Rojas que mandó a Gustavo Núñez a la registradora.
La segunda entrada trajo momentos de tensión cuando Alberto Rodríguez recibió un pelotazo accidental en el rostro tras un tiro del jardinero Ismael Munguía. Aunque el golpe fue aparatoso y provocó una cortadura, el equipo médico de las Águilas dio un parte de tranquilidad:
“El golpe provocó una cortadura en el pómulo derecho a Rodríguez, que requirió de una sutura, pero no hubo fractura, según lo reportado por las Águilas Cibaeñas.”
Tras el incidente, los ánimos se encendieron cuando José Sirí conectó un vuelacercas con un compañero en base, devolviéndole momentáneamente la ventaja (3-2) a los locales.
El octavo capítulo: La estocada amarilla
El duelo de pitcheo de relevo mantuvo el marcador congelado hasta el octavo inning, donde las Águilas desplegaron toda su ofensiva anotando cuatro carreras que definieron el encuentro. Geraldo Perdomo empató las acciones con un doblete y luego anotó gracias a un imparable de Cristhian Adames.
Un pitcheo descontrolado de Jimmy Cordero y un error en tiro del receptor Francisco Mejía terminaron de abrir la brecha, permitiendo que las Águilas tomaran una ventaja que, pese al último intento de los Gigantes en la novena, resultó definitiva. El cerrador Burch Smith se encargó de apagar el fuego ponchando a Pablo Reyes para sellar el salvamento.
Lo que viene
Tras el juego, los Gigantes tendrán que buscar soluciones rápidas para salir del sótano cuando reciban este miércoles a los Leones en San Francisco de Macorís. Por su parte, las Águilas regresan a Santiago con el impulso de la victoria para enfrentar a los Toros del Este.







Discussion about this post